Seguinos en redes

Colombia

La derecha fragmentada se queda con el Congreso pero Petro logra un resultado histórico en las primarias

Publicado

en

Petro arrasa en la izquierda, Fajardo es el mariscal de la derrota de un centro débil y Fico Gutiérrez se convierte en el indiscutido líder de una centroderecha fuerte. Las fuerzas antipetristas llegaron a la elección muy divididas.

Este domingo los colombianos fueron a las urnas y eligieron un nuevo Congreso, además de votar en las “Consultas Interpartidistas“, que no son más que unas primarias abiertas y simultáneas.

Con algo más del 99% de los votos escrutados en las tres coaliciones presidenciales, el líder de la extrema izquierda y miembro del Foro de Sao Paulo, Gustavo Petro, ha exhibido fortaleza y lidera con enorme ventaja la consulta del Pacto Histórico, en la que roza el 80% de las preferencias con casi 4,5 millones de votos.

La consulta de la izquierda, con más de cinco millones de votos, logró casi el mismo apoyo que el centro y la derecha juntos, un dato que preocupa a las fuerzas anti-izquierda de cara a las elecciones presidenciales del 29 de mayo.

Colombia nunca fue gobernada por el Foro de Sao Paulo, y este sería el tercer intento de Petro por hacerlo. Después de un desastroso gobierno de Iván Duque y el colapso del uribismo, además del “estallido social” en abril del 2021, Petro parecería tener el camino más fácil que nunca para tomar el poder.

Sergio Fajardo, en la debilitada y fragmentada Coalición Centro Esperanza, obtuvo el 33,5% y superó los 700.000 votos. Los partidos de centro liberal y centro izquierda que componen la alianza esperaban un resultado de votos más holgado, pero sumando todas las preferencias finalmente se ubicaron en poco más de 2 millones de votos, la mitad que el Pacto Histórico.

Por su parte, Fajardo, ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquía, es enemigo político de Petro desde hace tiempo, pero su postura centrista derrumbó cualquier esperanza de formar una gran coalición de centroderecha con el Partido Conservador.

La otra líder de Centro Esperanza es Claudia López, quien apoyó a Petro en las elecciones del 2018 (en las que Fajardo participó y quedó tercero, por debajo de Duque y Petro). Sin embargo, en estos últimos 4 años, López chocó con la extrema izquierda y dio un giro al centro.

Si bien parecía que la coalición centrista se iba a convertir en el principal contendiente de Petro, los números obtenidos marcan otro panorama, y nuevamente dividirán el voto anti-izquierda.

La gran sorpresa de la jornada fue Federico “Fico” Gutiérrez, también ex alcalde de Medellín, pero quien llevó a cabo medidas que lo pusieron en el centro de la política nacional.

Ganó cómodamente la consulta en el centroderechista Equipo por Colombia, que se convierte en el principal favorito para evitar la llegada de la extrema izquierda a Colombia. Fico Guitérrez se ha mostrado más sólido de lo anticipado con el 54%, y más de dos millones de votos.

En total, la coalición de centroderecha obtuvo alrededor de 3,4 millones de votos, y se ubica como la segunda fuerza de cara a las elecciones de mayo.

Por último, la Unión del Centro Democrático, el actual oficialismo que viene gobernando Colombia hace 20 años bajo la tutela del ex presidente Álvaro Uribe, ni siquiera participó de las consultas y decidió hacer una elección interna en noviembre.

El ganador de la elección fue el centroderechista Óscar Iván Zuluaga, con el 43% de las preferencias, derrotando a la derechista María Fernanda Cabal, quien denunció irregularidades en la votación, especialmente luego de que la suma de porcentajes diera 101%.

La senadora Cabal perdió una oportunidad histórica de llevar una agenda de derecha al estilo de Trump y Bolsonaro al centro de la agenda política de Colombia, y la victoria de Zuluaga, más moderado, abrió la puerta a un enorme crecimiento de Equipo por Colombia.

A pesar de tener el apoyo de Uribe, algo que desde hace dos décadas en Colombia significa automáticamente ganar una elección, como fue el caso de José Manuel Santos e Iván Duque, dos deconocidos sin prácticamente imagen positiva que fueron ungidos por Uribe como sus sucesores, esta vez Zuluaga apenas sondea en el 10% de la intención de voto.

Congreso

La situación en el Congreso quedó muy distinta. La derecha, centroderecha y el centro arrasaron en las elecciones y la coalición de extrema izquierda de Petro menos del 15% del voto total.

Cabe aclarar que a nivel legislativo, si bien la izquierda mantuvo la coalición del Pacto Histórico, y el uribismo fue dentro del Centro Democrática, las coaliciones de Centro Esperanza y Equipo por Colombia no figuraban en las boletas, y los partidos miembro fueron por separado.

En la Cámara baja, Pacto Histórico tendrá 25 de los 165 escaños elegibles. Por su parte, el Partido Conservador (que forma parte de la coalición Equipo por Colombia) se quedó con otras 25 bancas y el Partido Liberal (que forma parte de la coalición Centro Esperanza) quedó como la primera fuerza con 32 bancas.

Por su parte, los centroderechistas Partido de Centro Democrático de Uribe tendrá 16 bancas (una brutal caída ya que antes de estas elecciones tenía 32), Partido de la U (parte de Equipo por Colombia) tendrá 15 y partido Cambio Radical otros 15. Además, el centrista ecologista Alianza Verde obtuvo 11 bancas, y las 26 bancas restantes quedaron en fuerzas minoritarias que van desde la centroizquierda a la derecha.

En síntesis, las fuerzas de la centroderecha obtuvieron 80 bancas, las de centro/centroizquierda 50 bancas, la izquierda, comprendida entre Pacto Histórico y otras fuerzas alineadas a Petro, se quedaron con 48 bancas, y diputados independientes, que van por todos los colores políticos, con 10.

En el Senado, si bien el Pacto Histórico quedó como primera fuerza con 16 bancas, quedó como minoría frente a los 16 senadores del Partido Conservador, los 15 del Partido Liberal, los 14 de Alianza Verde, los 14 del Centro Democrático, los 11 de Cambio Radical, los 10 del Partido de la U, y 4 del centroderechista partido Mira.

Por último, gracias al pacto de Santos con las FARC, habrá 7 escaños “reservados” para distintas fuerzas. 5 irán para los senadores comunistas del partido Comunes (ex FARC), y 2 para partidos indigenistas (MAIS y AICO).

El dibujo del nuevo Senado consolida a los dos partidos tradicionales de Colombia. el Partido Conservador y el Partido Liberal. La hegemonía del Centro Democrático de Uribe, primera fuerza en la pasada legislatura en mabas cámaras, llega a su fin.

Pero la buena noticia es que aunque llegue Petro al poder, la formación del Congreso, especialmente en el Senado, tiene una enorme influencia de la centroderecha y el centro, que a pesar de su moderación ideológica, son en esencia antipetristas.

En las últimas semanas, el mismo Petro había arengado a los suyos a votar masivamente por el Pacto en el Congreso para poder hacer las reformas “que necesita el país” si llega a la Casa de Nariño, pero los izquierdistas, si bien a él lo votaron masivamente, no tuvieron el mismo entusiasmo con sus candidatos legislativos.

Colombia

Hoy los colombianos son un 25% más pobres desde que Petro llegó a la Presidencia

Publicado

en

La cotización del dólar saltó 1300 pesos desde que la izquierda obtuvo la victoria electoral definitiva en junio. La devaluación colombiana se encuentra entre las más pronunciadas de la región, solo por detrás de Argentina y Venezuela. 

La victoria del presidente Gustavo Petro en Colombia desató el pánico inversor y el escepticismo acerca del rumbo futuro de la economía. Frente a un discurso anti-empresa y anti-exportador, la principal vía de reaseguro para los mercados fue el refugio en divisas y activos confiables. 

Desde el pasado mes de junio el peso colombiano acumuló una drástica devaluación de hasta el 25%, la cotización del dólar escaló de los 3.700 a los 5000 pesos colombianos. El ingreso promedio de los colombianos es cada vez menor en relación a la cantidad de dólares que pueden comprar, lo que implica que el país se vuelve relativamente pobre contra las economías desarrolladas y Estados Unidos en particular. 

Junto con otros países en la región, Colombia se caracterizó por haber mantenido instituciones sólidas a lo largo de las últimas décadas, un hecho que dio paso a la estabilidad monetaria. La devaluación del 25% en solo 6 meses resulta inédita para un país estable

Colombia registró uno de los saltos cambiarios más violentos del hemisferio occidental desde el pasado 19 de junio, solo por detrás de Argentina y Venezuela (estos últimos medidos a partir del cambio estrictamente oficial). 

Los mercados reaccionan al pánico por dos hechos fundamentales: el ataque sistemático del nuevo Gobierno al sistema previsional de capitalización, y el deterioro de los derechos de propiedad en el país. 

El sistema de capitalización colombiano constituye la fuente necesaria entre el ahorro doméstico (en moneda local) y el crédito a empresas y familias. La reforma previsional de Petro atenta contra el sistema de ahorro privado, y deteriora los incentivos para la demanda de pesos colombianos. 

Por otra parte, el discurso “anti-extractivista” cuestiona los derechos de propiedad en el país y sugiere un revés para los principales productos de exportación de Colombia, principalmente commodities.

La desconfianza también puede ser observada desde el punto de vista de la sostenibilidad de la deuda pública de Colombia. El índice de Riesgo País de JP Morgan subió de los 725 puntos básicos el 18 de junio hasta los 1.141 puntos en la actualidad, llegando a registrar un máximo de hasta 1.280 puntos el 20 de octubre. 

El “efecto Petro” sobre los colombianos implica que el país se ve forzado a pagar un aumento del 4% sobre el recargo debe pagar por encima de la tasa de interés internacional en concepto de servicios de deuda, llegando así a un recargo total del 11,4% actualmente. 

Aunque con un orden de magnitud drásticamente menor, el efecto Petro fue similar al que provocó la victoria kirchnerista en Argentina durante el mes de agosto de 2019.

Seguir Leyendo

Colombia

Petro visita a su jefe Nicolás Maduro en Caracas, y anunció una alianza de Colombia con el régimen castrochavista

Publicado

en

Maduro se reunió con su esbirro en Colombia para hablar sobre migración, acuerdos comerciales, derechos humanos y el Amazonas.

El sanguinario dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió este martes en Caracas a Gustavo Petro, su siervo político en la presidencia de Colombia, en el primer viaje a Venezuela de un presidente colombiano desde la llegada del chavismo al país.

El jefe de Estado colombiano fue recibido con honores en el palacio presidencial de Miraflores, cabeza de la peor dictadura de la historia del país. Fue recibido minutos después de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar por la vicedictadora Delcy Rodríguez, y el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Faría.

El encuentro hace parte del liderazgo del presidente Gustavo Petro para impulsar la economía de la región y socializar su agenda a favor de los intereses del bloque latinoamericano y la protección de la Amazonía, y como parte de las reuniones preliminares a la COP 27“, dice un comunicado de la Presidencia de Colombia al anunciar la lamentable reunión.

La reunión llega en un momento clave en la restauración de relaciones bilaterales entre el gobierno colombiano y el régimen chavista, una de las apuestas principales del ex guerrillero Petro, quien nombró recientemente un embajador en el país luego de abrir nuevamente la frontera con Venezuela.

El presidente socialista mete debajo de la alfombra los miles de muertos asesinados en manos de las fuerzas de seguridad del régimen, e ignora el reclamo de todos los refugiados venezolanos en Colombia pidiendo que no se legitime la dictadura de Maduro.

En 2018, la última vez donde se pudieron hacer registros transparentes de la cantidad de disidentes asesinados por el Estado, hubo 5.287 venezolanos muertos en manos del régimen. Se estima que en los 20 años de dictadura chavista, murieron por mano de las agencias de Chávez y Maduro más de 50.000 personas, y esto no cuenta la gente que ha muerto por la falta de comida o medicamentos gracias a la economía socialista.

Esta es la primera reunión entre presidentes de Colombia y Venezuela en casi 7 años. La última vez que los presidentes de los dos países se reunieron fue en agosto de 2016, cuando Maduro y el entonces presidente Juan Manuel Santos se reunieron en Puerto Ordaz, Venezuela, en una reunión privada con sus respectivas cancilleres, María Ángela Holguín y Delcy Rodríguez.

Para ese momento de la reunión de Santos y Maduro, ya había pasado un año del cierre de fronteras, en una decisión de Venezuela tras un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad venezolanas y civiles, que Maduro atribuyó al “paramilitarismo” en Colombia y por el cual culpó al expresidente Uribe, que en su momento negó las acusaciones.

El presidente de Colombia Juan Manuel Santos y el de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunieron por última vez en una reunión privada en Puerto Ordaz, Venezuela, en agosto de 2016.

Venezuela también deportó a más de mil de ciudadanos colombianos que vivían en territorio venezolano en el marco de esta crisis. En ese momento, Santos trató de volver a reanudar las relaciones bilaterales con el régimen socialista, pero sin éxito.

Luego, Iván Duque decidió militarizar la frontera, dado que a pesar de estar cerrada, todavía se registraban operaciones de guerrilleros y narcotraficantes en la zona.

Ahora, Maduro tiene a su esbirro en el poder de Colombia, una jugada política que marinó por años, y emula al ex dictador fallecido, Hugo Chávez, quien utilizó la plata de los venezolanos para financiar políticos en todo el mundo, como reveló su ex jefe de espías, Hugo Carvajal.

Seguir Leyendo

Colombia

En plena corrida, Petro pidió que no retiren el dinero de los bancos mientras el peso cae a mínimos históricos

Publicado

en

El presidente colombiano llamó a los inversores a no retirar su dinero de los bancos colombianos, pero la corrida contra la moneda se profundiza. La cotización del dólar llegó a la paridad más alta de la historia.

La moneda colombiana no encuentra un piso desde la llegada de Gustavo Petro y la izquierda al poder. El valor del dólar alcanzó los $4.897 en la jornada del día jueves, y constituye el valor nominal más alto en la historia de Colombia. 

Solamente hasta el mes de octubre, el peso colombiano registró la desvalorización más drástica del mundo, acumulando una caída superior al 23% desde el pasado mes de junio. La devaluación colombiana supera incluso a la que registra Argentina sobre la partida del dólar oficial, aunque es inferior a la devaluación del dólar informal. 

El presidente Petro llamó a los inversores a no abandonar el país y no retirar dinero para convertirlo en divisas, aunque el llamado del mandatario no inspiró ni la más mínima confianza para detener la corrida. “No envíen dinero al extranjero en masa, porque en Colombia hay oportunidades”, dijo Petro el miércoles durante un discurso en Urabá. 

El precio de los bonos colombianos en el exterior también sufrieron la embestida de la desconfianza de los mercados, y registraron un aumento de 25 puntos básicos sobre su rendimiento que elevó el interés por encima del 14%. 

El Presidente colombiano culpó al alza de las tasas de interés de la Reserva Federal por la profunda corrida contra el peso. Si bien el aumento de los rendimientos en dólares genera un incentivo adicional para los inversores, lo cierto es que otros países en la región como Uruguay, Chile, Brasil o Paraguay se encuentran afectados por el mismo shock y sin embargo no sufren una corrida contra sus monedas como sí lo hace Colombina. 

El ministro de Hacienda de Petro, José Antonio Ocampo, intentó llevar tranquilidad a los inversores y afirmó que el Gobierno no estudia la imposición de controles de cambios similares a los que hoy operan en Argentina y Venezuela. Pero los anuncios fueron insuficientes.

El Gobierno admitió que una gran parte de la fuga de capitales al exterior se ve explicada por el abandono de inversiones en el sector petrolero y de carbón. El propio presidente Petro afirmó en campaña el cese de la explotación de nuevos yacimientos de petróleo en el país, lo cual socava definitivamente la confianza de los inversores en este rubro. 

Por otra parte, el Gobierno de izquierda afirmó estudiar la posibilidad de introducir controles al “ingreso de capital especulativo”, es decir, controles sobre la cuenta capital del país como los que instaló el Gobierno de Alberto Fernández desde 2019 en Argentina, o los que practica Venezuela desde hace años. Nuevamente, esta constituye una pésima señal para los inversores. 

Seguir Leyendo

Tendencias