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Pakistán

Crisis en Pakistán: El ex primer ministro y líder opositor Imran Khan es arrestado y deberá cumplir 3 años en prisión

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El ex primer ministro pakistaní ha sido arrestado en su residencia en Lahore tras ser condenado a tres años de prisión por vender ilegalmente regalos estatales. No podrá competir en las elecciones de noviembre.

La Policía de Pakistán arrestó este sábado en Lahora al ex primer ministro Imran Khan, quien desde su destitución por el Parlamento en abril del año pasado, se mantiene como el principal líder opositor y el político más popular del país.

Su detención viene después de que un tribunal lo condenara a tres años de prisión luego de encontrarlo culpable de vender ilegalmente regalos estatales, para hacer crecer su riqueza personal mientras era Primer Ministro del país.

El tribunal dictaminó que Khan había ocultado activos después de vender regalos estatales, los cuales recibió durante visitas al extranjero, por un valor superior a 140 millones de rupias paquistaníes, equivalentes a 497.500 dólares.

La policía ha arrestado a Imran Khan en su residencia“, dijo a Reuters el abogado de Khan, Intezar Panjotha. “Estamos presentando una petición para apelar contra la decisión en el tribunal superior“.

El jefe de policía de Lahore, Bilal Siddique Kamiana, confirmó el arresto y dijo a Reuters que Khan estaba siendo trasladado a la capital, Islamabad. También afirmó que sería recluido en la cárcel central de Adiala en la cercana Rawalpindi, según la orden de arresto.

Una copia del veredicto de la corte, compartida por el equipo legal de Khan, dijo que había hecho declaraciones falsas sobre la adquisición de regalos oficiales del Estado. “Ha sido declarado culpable de prácticas corruptas al ocultar los beneficios que acumuló del erario nacional de manera voluntaria e intencional“, dijo el veredicto.

Tras lo sucedido, el partido político de Khan, Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI), dijo que había presentado otra apelación ante la Corte Suprema el sábado. Además, la agrupación política confirmó que convocó a protestas pacíficas contra la decisión judicial.

Esta es la segunda vez que Khan es arrestado en lo que va del año, aunque esta vez deberá cumplir la condena de tres años en una cárcel común y no bajo arresto domiciliario, al menos por el momento. Desde su destitución en 2022, Imran Khan ha sido acusado contra más de 150 casos legales, incluidos varios por cargos de corrupción, terrorismo e incitación a la violencia.

Entre ellos, se incluyen las protestas que siguieron a su arresto en mayo, cuando sus seguidores atacaron propiedades gubernamentales y militares a lo largo de todo el país, en protesta por la moción de censura que la oposición presentó en el Parlamento para destituirlo.

Su juicio política había sido impulsado por Shehbaz Sharif, un importante aliado de Estados Unidos, quien se convirtió en el candidato del consenso de la oposición y reunió los suficientes votos para destituir a Khan y asumir en su reemplazo para completar el mandato, y celebrar elecciones programadas para fin de año.

El flamante primer ministro es el hermano menor de Nawaz Sharif, quien fuera tres veces primer ministro de Pakistán antes de ser también destituido por el Parlamento en 2017, luego de una denuncia por corrupción vinculada a los Panama Papers y encarcelado. Su salida del poder había puesto a Pakistán en la esfera de influencia de Rusia de la mano de Imran Khan. En 2019 se escapó de la prisión y se exilió al Reino Unido, desde donde había estado apoyando la carrera política de su hermano.

Agentes de policía y miembros de los medios de comunicación frente a la residencia de Khan en Lahore, Pakistán

Khan, una ex estrella de cricket, ejerció como primer ministro de 2018 a 2022, deshaciendo muchas de las reformas de Sharif y sacando a Pakistán de la esfera de influencia de Estados Unidos. Si bien sus lazos con China son inquebrantables, el país islámico viene girando de tener gobiernos apoyados por Washington o por Moscú hace décadas.

En un discurso en video publicado por su partido luego de su arresto, se lo ve al ex primer ministro pedir a sus partidarios que protestaran pacíficamente. “Para cuando escuchen esta declaración, me habrán arrestado. Solo tengo un llamado: no te sientes en silencio en casa. Estoy luchando por ustedes, por el país y por el futuro de sus hijos. Si no defienden sus derechos, vivirán una vida de esclavos“, dijo.

Shah Mahmood Qureshi, líder adjunto del partido de Khan, quien también supo ser ministro de Relaciones Exteriores durante su mandato y quien liderará el movimiento en ausencia de Khan, dijo que a su líder se le había negado un juicio justo.

Tenemos que luchar por su libertad, tenemos que luchar legal y políticamente y movernos de manera pacífica en línea con las directivas de Imran Khan“, dijo en un discurso difundido en video.

La ministra de Información de Pakistán, Marriyum Aurangzeb, comunicó que el arresto de Khan había seguido una “investigación completa y bajo procedimientos legales adecuados en un tribunal de primera instancia de la capital pakistaní”, y aseguró que su arresto “no está relacionado con las próximas elecciones“, una afirmación que no convenció a nadie.

Las elecciones, que se celebrarán el próximo 7 de noviembre, iban a enfrentar al primer ministro Shehbaz Sharif con Imran Khan, en una brutal elección que pondría en evidencia la grieta que atraviesa la población paquistaní. Con este arrresto, Khan no podrá competir y todo indica que Qureshi tomará su lugar en la boleta.

El actual primer ministro Sharif ha propuesto la disolución del Parlamento para el 9 de agosto, lo que garantizaría que la elección general se celebrará en dicha fecha. Sin embargo, el Ministerio de Justicia de Pakistán dijo el sábado que “tomaría cuatro meses o más” completar todo el proceso previo a la realización de las elecciones, por lo que éstas podrían retrasarse, una decisión que es interpretada por la oposición como una manera de evitar las elecciones el máximo tiempo posible, para confirmar la condena de Khan y que no se pueda presentar de nignuna manera.

Protestas tras el arresto del ex primer ministro de Pakistán frente a su residencia en Lahore, Pakistán

Afganistán

El líder supremo talibán advierte a sus combatientes que por favor no hagan atentados terroristas en el extranjero

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Luego de un atentado mortal en la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán perpetrado por terroristas del Estado Islámico en el Gran Jorasán, el líder supremo talibán ha advertido a sus combatientes de que no lleven a cabo ataques fuera de las fronteras afganas.

Hibatullah Akhundzada, líder supremo del Emirato Islámico de Afganistán, advirtió a los talibanes que no lleven a cabo ataques terroristas en el extranjero, confirmó Mohammad Yaqoob Mujahid, nuevo ministro de Defensa talibán, pocos días después de que autoridades pakistaníes afirmaran que los afganos estaban involucrados en una serie de ataques suicidas dentro de Pakistán.

Mohammad Yaqoob Mujahid dijo en un discurso a miembros de las fuerzas de seguridad de Afganistán, transmitido por la televisión estatal el sábado, según informa Arab News, que luchar fuera de Afganistán no puede ser considerado como “yihad”, sino más bien como un acto de “guerra”, lo cual ha sido prohibida por el líder supremo talibán.

Si alguien sale de Afganistán con el objetivo de la yihad, no se llamará yihad“, dijo Akhundzada, citado por Mujahid. “Si el emir impide que los muyahidines (combatientes) vayan a la batalla y todavía lo hacen, esto es guerra, no yihad“.

Las declaraciones se producen después de que Islamabad dijera que los militantes detrás de una serie de ataques suicidas en Pakistán estaban siendo ayudados por “ciudadanos afganos” al otro lado de la frontera, tras un atentado mortal reivindicado por el grupo Estado Islámico en el Gran Jorasán (ISIS-K, por sus siglas en inglés) cerca de la frontera compartida entre ambos países.

Recordemos que una poderosa bomba explotó en medio de un evento político organizado por partidarios de Maulana Fazlur Rehman, un clérigo de línea dura pro talibán hace una semana en el distrito noroccidental de Bajaur, Pakistán, en la frontera con Afganistán, acabando con la vida de, por lo menos, 44 personas e hiriendo a casi 200.

El incidente ocurrió durante la convención de trabajadores del partido Jamiat Ulema Islam (JUI-F), dirigida por el mismo Maulana Fazlur Rehman, en las afueras de Khar, la capital del distrito de Bajur. Rehman, conocido por su postura a favor de los talibanes afganos, lidera un partido político que forma parte del gobierno de coalición en Islamabad, capital pakistaní.

Efectivos de rescate ayudan a trasladar a los heridos hacia el hospital

El grupo terrorista ha estado activo en el vecino Afganistán tras la caída del gobierno del presidente Ashraf Ghani y la asunción de los talibanes al poder. Cabe recordarse que el ISIS-K se opone a la administración talibán de Afganistán, además de que muchos de sus miembros han logrado cruzar la porosa frontera montañosa y esconderse en el área de Peshawar.

Bajaur supo ser un refugio para militantes islámicos hasta los últimos años, cuando el ejército pakistaní lanzó operaciones significativas para eliminar la militancia de la zona. A pesar de estos esfuerzos, los terroristas de ISIS-K continúan atacando a las fuerzas de seguridad y a los civiles, perpetuando la violencia en la región.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, no llegó a acusar al gobierno talibán de Afganistán de permitir a sabiendas ataques desde su territorio, pero sí dijo que los militantes pakistaníes estaban operando desde “santuarios” en el país vecino.

Desde que los talibanes volvieron al poder en Afganistán hace dos años luego de la retirada estadounidense, Pakistán ha sido testigo de un aumento crítico de ataques terroristas, fundamentalmente centrados en sus regiones fronterizas occidentales, reivindicados tanto por el aliado talibán afgano Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) como por su rival IS.

Formado en 2007 por militantes pakistaníes que se separaron de los talibanes afganos para centrar su lucha en Islamabad, el TTP ha librado desde entonces una sangrienta campaña de bombardeos y ataques varios en todo el territorio de Pakistán.

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Afganistán

Mortal atentado suicida de ISIS en un evento político pro talibán en Pakistán reaviva el conflicto islámico

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En un aparente atentado suicida en el distrito de Bajaur, Pakistán, en el marco de un evento político del partido pro talibán “Jamiat Ulema Islam”, más de 44 personas han perdido la vida y otras 200 han resultado heridos.

Una poderosa bomba explotó en medio de un evento político organizado por partidarios de Maulana Fazlur Rehman, un clérigo de línea dura pro talibán durante la jornada del domingo en el distrito noroccidental de Bajaur, Pakistán, en al frontera con Afganistán, acabando con la vida de, por lo menos, 44 personas e hiriendo a casi 200.

El incidente ocurrió durante la convención de trabajadores del partido Jamiat Ulema Islam (JUI-F), dirigida por el mismo Maulana Fazlur Rehman, en las afueras de Khar, la capital del distrito de Bajur. Rehman, conocido por su postura a favor de los talibanes afganos, lidera un partido político que forma parte del gobierno de coalición en Islamabad, capital pakistaní.

Feroz Jamal, ministro de Información provincial, dijo a la agencia de noticias The Associated Press que hasta el momento, 44 personas habían sido “martirizadas” y casi 200 resultaron heridas en el ataque. Por su parte, Mohibullah Khan Yousufzai, administrador del gobierno, confirmó el aumento del número de muertos.

Se ha declarado una emergencia en los hospitales de Bajaur y áreas colindantes donde la mayoría de los heridos fueron llevados, confirmó Nazir Khan, oficial de policía del distrito. Cabe destacarse que los heridos de gravedad fueron trasladados desde Bajaur a hospitales en la capital provincial, Peshawar, en helicópteros militares.

Entre los fallecidos estaba Maulana Ziaullah, un líder local del partido de Rehman, mientras que el senador Abdur Rasheed y el ex legislador Maulana Jamaluddin, que estaban presentes en el escenario, resultaron ilesos.

Es importante señalar que Akhtar Hayat Gandapur, inspector general de la policía de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, aseguró que Maulana Fazlur Rehman no estaba en el evento cuando ocurrió la explosión.

Tras el atentado, Abdul Rasheed, jefe regional del partido, dijo que el ataque fue un intento de sacar a JUI-F del campo político antes de las elecciones parlamentarias de noviembre. No obstante, resaltó que estas “tácticas” no funcionarán.

Con respecto al atentado, la policía provincial confirmó en un comunicado que el terrorista suicida detonó su chaleco explosivo cerca del escenario donde estaban sentados varios líderes del partido. Hasta ahora, si bien ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del ataque, se apunta al Estado Islámico en el Gran Khorasan (ISIS-K), operativo al otro lado de la frontera, en Afganistán, como el posible perpetrador.

Efectivos de rescate ayudan a trasladar a los heridos hacia el hospital

El grupo terrorista ha estado activo en el vecino Afganistán tras la caída del gobierno del presidente Ashraf Ghani y la asunción de los talibanes al poder. Cabe recordarse que el ISIS-K se opone a la administración talibán de Afganistán, además de que muchos de sus miembros han logrado cruzar la porosa frontera montañosa y esconderse en el área de Peshawar.

Bajaur supo ser un refugio para militantes islámicos hasta los últimos años, cuando el ejército pakistaní lanzó operaciones significativas para eliminar la militancia de la zona. A pesar de estos esfuerzos, los terroristas de ISIS-K continúan atacando a las fuerzas de seguridad y a los civiles, perpetuando la violencia en la región.

Nizam Salarzai, periodista de The Khorasan Diary, dijo que la JUI-F ha estado bajo ataque del grupo ISIS-K en los últimos dos años. “También tienen un problema con los talibanes afganos y con cualquiera que apruebe los sentimientos talibanes”, dijo Salarzai a Al Jazeera.

Si ISIS-K surgiera como el grupo responsable del ataque, agregó, “puede significar que el estado pakistaní tendrá que luchar en múltiples frentes” para evitar ataques similares en el futuro.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó enérgicamente el incidente y extendió sus condolencias a las familias de las víctimas. Además, el ministro de Relaciones Exteriores, Bilawal Bhutto Zardari, “expresó su profundo pesar por la pérdida de vidas preciosas”, dijo el Partido Popular de Pakistán, del cual es miembro, en un comunicado. “Los terroristas, sus facilitadores y planificadores deben ser eliminados para que se establezca la paz en el país“, agregó el partido.

El ministro del Interior, Marriyum Aurangzeb, escribió en las redes sociales que “la religión de los terroristas es solo terrorismo“. “Poner fin al terrorismo es muy importante para la supervivencia y la integridad de Pakistán”, escribió.

Zabiullah Mujahid, portavoz de los talibanes afganos, también condenó el reciente atentado. “Tales crímenes no pueden justificarse de ninguna manera”, dijo en un mensaje en X, anteriormente conocida como Twitter.

Fuente: Al Jazeera

El atentado del domingo fue uno de los cuatro ataques más mortíferos registrados en el noroeste de Pakistán desde 2014, año en el que 147 personas, en su mayoría escolares, murieron en un ataque talibán contra una escuela administrada por el ejército en Peshawar.

En enero de este año, 74 personas perdieron la vida en un atentado con bomba en una mezquita en Peshawar. Un mes después, más de 100 personas, en su mayoría policías, murieron en un atentado con bomba en una mezquita dentro de un complejo de alta seguridad que alberga la sede de la policía de Peshawar.

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Pakistán

El ex primer ministro y líder opositor Imran Khan fue arrestado en Islamabad por grupos paramilitares del Gobierno

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El ex primer ministro pakistaní, Imran Khan, fue arrestado cuando compareció ante un tribunal en la capital para declarar en uno de los tantos casos en su contra. El Gobierno envió milicias a arrestarlo porque no confiaba en la policía.

La fuerza paramilitar Rangers, que responden a la actual dirigencia del Ejército de Pakistán y al primer ministro Shehbaz Sharif, arrestó unilateral e ilegalmente esta tarde al ex primer ministro y líder opositor, Imran Khan.

Khan había llegado a la capital desde la ciudad de Lahore y estaba dentro de las instalaciones del Tribunal Superior de Islamabad esperando para declarar ante dos audiencias por las causas de corrupción que pesan contra él, cuando los milicianos ingresaron al establecimiento y se lo llevaron arrestado.

Estoy mentalmente listo para ser arrestado“, había dicho el ex premier en un video dirigido a sus partidarios antes de salir de su ciudad natal hacia Islamabad. Intentos anteriores de arrestar a Khan en su residencia en Lahore habían fracasado, terminando en policías que se negaban a proceder y fuertes enfrentamientos entre sus partidarios y el personal policial.

Es por eso que el actual gobierno, de manera clandestina, envió a los auto-proclamados Rangers para apresarlo. Mientras Khan estaba dentro del Tribunal, estallaban nuevos enfrentamientos entre partidarios de Khan y la policía, en los cuales ha muerto al menos un manifestante.

Luego de la detención clandestina, el Tribunal Superior de Islamabad declaró su legalidad. “El tribunal declaró legal el arresto“, dijo Faisal Fareed Chaudhry, parte del equipo legal de Khan. “Estamos consultando con los líderes del partido para decidir el curso de acción futuro“.

El ministro del Interior, Rana Sanaulah, dijo a los periodistas que Khan había sido arrestado por la Oficina Nacional de Responsabilidad (ONR) después de ignorar los avisos para entregarse, lo cual es falso ya que estaba en ese mismo momento compareciendo ante la justicia.

Khan está acusado de cometer el delito de corrupción y prácticas corruptas“, confirmó la ONR en un comunicado, aunque su juicio recién empezaba y no había un pedido claro de prisión preventiva.

El ministro también agregó que Khan y su esposa fueron acusados de haber recibido, cuando todavía era primer ministro, tierras por valor de hasta 7.000 millones de rupias, que equivalen a 24,7 millones de dólares, de manos de un sujeto acusado en Gran Bretaña de lavado de dinero.

Sanaullah agregó que las autoridades británicas han devuelto 240 millones de dólares a Pakistán en relación con el lavado de dinero, pero que Khan había devuelto el dinero al sujeto en lugar de mantenerlo en el tesoro nacional.

Un puesto de control paramilitar fue incendiado por los partidarios del ex primer ministro de Pakistán en Karachi

El caso de corrupción es uno de los más de 100 registrados contra Khan desde su derrocamiento en abril de 2022 por un voto parlamentario de no confianza. En la mayoría de los casos, de ser declarado culpable, Khan se enfrentaría a la prohibición de ocupar cargos públicos de cara a la elección nacional programada para noviembre, donde el líder opositor planeaba su regreso al poder.

En su defensa, Khan alega que los casos están motivados políticamente para tomar medidas enérgicas contra su partido, Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI).

No obstante, Khan no ha mostrado señal alguna de que detendrá su lucha por el poder, incluso después de resultar herido en noviembre en medio de una marcha de protesta pidiendo elecciones generales anticipadas.

Su arresto se produce en un momento crítico para Pakistán, dado que el país aún se está recuperando de la peor crisis económica en décadas, generada por el propio gobierno de Khan.

Además, el país está al borde de la guerra civil desde el intento de asesinato de Khan, quien acusó ayer al General Faisal Naseer, un oficial militar de alto rango, de planificar su asesinato. Khan repitió que el mismo oficial estaba detrás del asesinato de un reconocido periodista paquistaní en Kenia en octubre.

Partidarios de Imran Khan participan en una protesta en Peshawar

Así las cosas, tras la detención, decenas de tropas paramilitares con equipo antidisturbios rodearon a Khan y lo llevaron a una camioneta negra por el brazo.

Las autoridades de tres de las cuatro provincias de Pakistán impusieron una orden de emergencia que prohíbe todas las manifestaciones civiles después de que los partidarios de Khan se enfrentaran con la policía, bloquearan las principales carreteras en una serie de ciudades y asaltaran edificios militares en Lahore y Rawalpindi.

El PTI pidió a sus partidarios que “cierren Pakistán” tras el arresto de su líder. “Es su momento, pueblo de Pakistán. Khan siempre los ha defendido, ahora es el momento de defenderlo (a él)“, escribió el PTI en Twitter. En respuesta, la policía disparó gases lacrimógenos contra los manifestantes en la capital, Islamabad.

El acceso a las redes sociales ha sido restringido en Pakistán, confirmó NetBlocks, que agregó que “los cierres totales de Internet están ahora vigentes en algunas regiones”. “Es probable que el incidente limite la libertad de reunión y la capacidad del público para buscar información“.

Malahat Obaid, portavoz oficial de la Autoridad de Telecomunicaciones de Pakistán (PTA), dijo que el organismo regulador recibió instrucciones del Ministerio del Interior para suspender el acceso a Twitter, YouTube y Facebook. “Hemos recibido una carta del ministerio, pidiéndonos que emitamos órdenes de suspensión”, dijo.

Internacionalmente, los partidarios del PTI han salido a las calles en Londres para protestar contra su arresto. Decenas de personas se reunieron frente a la Alta Comisión de Pakistán en Londres el martes por la noche ondeando banderas.

Partidarios de Khan protestan contra su arresto frente a la Alta Comisión para Pakistán en Londres

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