En los últimos meses, China ha decidido suspender nuevas inversiones en México. Redirigiendo su atención hacia países como Perú. Considerado más receptivo por el gobierno chino.
Esta decisión surge en un contexto de crecientes tensiones comerciales y políticas. Especialmente por las presiones ejercidas por Estados Unidos sobre México para limitar la influencia económica china en la región.
Aranceles y presiones políticas de Estados Unidos
La administración del presidente Donald Trump ha implementado aranceles del 25% a productos mexicanos, afectando directamente a empresas chinas que operan en México.
Estas medidas han generado incertidumbre y han llevado a compañías como BYD, el mayor fabricante de automóviles de China. A pausar proyectos significativos en territorio mexicano.

Se esperaba que la planta de BYD generara alrededor de 10,000 empleos. Lo cual representaria una inversión de 600 millones de dólares pero la escalada de la guerra comercial ha detenido estos planes.
Empresas chinas buscan alternativas en América Latina
Frente a este panorama, empresas chinas han comenzado a explorar nuevas oportunidades de inversión en otros países de América Latina.









