Ciudad de México, 16 de febrero. El acero mexicano ha adquirido un papel clave en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La imposición de un arancel del 25% por parte de EE.UU.
sobre las importaciones de acero ha generado tensiones que impactan directamente a México, uno de los principales exportadores de este metal al mercado estadounidense.

México en la encrucijada comercial
México enfrenta un desafío complejo debido a su estrecha relación comercial con Estados Unidos y su papel en la cadena de suministro global del acero.
La industria siderúrgica mexicana exporta gran parte de su producción a EE.UU., aprovechando las ventajas arancelarias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, la sospecha de que México podría estar sirviendo como un puente para acero chino ha puesto en riesgo esta relación.
Acusaciones de triangulación y medidas compensatorias
Estados Unidos ha expresado su preocupación por la posible triangulación de acero, es decir, que acero de origen chino ingrese a México y luego sea exportado como producto mexicano, eludiendo los aranceles impuestos a China.
Para evitar sanciones, el gobierno mexicano ha implementado cuotas compensatorias y revisiones a las importaciones de acero chino, buscando demostrar su compromiso con las reglas comerciales establecidas.
Impacto en la industria mexicana
Las restricciones comerciales han generado incertidumbre en el sector siderúrgico mexicano. Empresas del ramo enfrentan el aumento de costos y la necesidad de diversificar mercados para sus productos.









