El reciente conflicto aeronáutico entre México y Estados Unidos podría encarecer significativamente los vuelos internacionales. También reduciría las opciones de conectividad, debido a la cancelación de rutas y a la pérdida de competencia en el mercado binacional. Así lo advirtió Era Calderón, irectora de la Licenciatura en Dirección y Administración de Aeropuertos en Negocios Aéreos, en URN Licenciaturas Aviación de la Universidad Regional del Norte, en entrevista con Derecha Diario México.
“Vamos a tener menos opciones de vuelo entre México y Estados Unidos, muy probablemente haya un incremento de tarifas”, alertó Calderón. Señaló que la medida impactará directamente a los pasajeros, especialmente durante la temporada invernal y las fiestas de fin de año.
Terminal 2 AICM
Washington responde a imposiciones autoritarias del gobierno mexicano
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) revocó 13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas, principalmente desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La decisión se basa en que el gobierno mexicano habría violado el Convenio Bilateral de Transporte Aéreo. Esto ocurrió al tomar medidas unilaterales sin consulta ni coordinación con su contraparte estadounidense.
Entre las violaciones señaladas por el DOT destacan la reducción forzada de slots en el AICM. También se cuestiona la obligación de trasladar los vuelos de carga al AIFA sin un acuerdo bilateral. Estas medidas afectan directamente los derechos de operación de aerolíneas extranjeras.
“La medida no viene de ahora”, explicó Calderón. “Responde a decisiones acumuladas que han frenado el desarrollo de la aviación mexicana”.
Se anticipa impacto económico y menos accesibilidad para los pasajeros
El mercado aéreo entre México y Estados Unidos representa más de 10 000 millones de dólares anuales. Con la cancelación de rutas y la menor competencia, analistas prevén un posible aumento en los precios de los boletos internacionales. El alza podría oscilar entre un 15 % y un 25 % en los próximos meses.
“La industria ha sido muy resiliente, pero estas decisiones la ponen a prueba otra vez”, concluyó Calderón.
El trasfondo de este conflicto no es técnico, sino político. La insistencia del gobierno en imponer al AIFA como centro neurálgico ha generado serias tensiones internacionales. Esto ocurre a pesar de la escasa demanda y accesibilidad limitada del aeropuerto. Como consecuencia, México comienza a aislarse del sector aéreo global.
"La industria ha sido muy resiliente, pero estas decisiones la ponen a prueba otra vez."