Hallazgo en Teuchitlán: restos humanos, objetos personales y la indolencia del gobierno
El escándalo por la crisis de desapariciones volvió a sacudir a México tras el hallazgo de restos humanos y crematorios clandestinos en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco.
Los colectivos de búsqueda siguen encontrando cuerpos en la zona, mientras las autoridades hacen lo que mejor saben hacer: nada.

Las imágenes del sitio reflejan el horror de un país sin justicia, donde los cadáveres siguen apareciendo en fosas y crematorios improvisados.
Pero en lugar de reconocer la magnitud de la crisis, el oficialismo prefirió convertir la tragedia en una guerra de declaraciones.

Y como era de esperarse, Gerardo Fernández Noroña no desaprovechó la oportunidad para defender lo indefendible.
Noroña calificó las críticas como "campaña carroñera" y minimizó la crisis
El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, acusó a la oposición de montar una "campaña carroñera" para golpear al gobierno federal con el caso Teuchitlán.
Según su lógica, denunciar la existencia de centros de exterminio es oportunismo político, pero ignorarlos es "trabajo legislativo".
Las víctimas y sus familias siguen exigiendo justicia, pero Noroña parece más preocupado por proteger la imagen del gobierno que por resolver la crisis.
Para el senador, el verdadero problema no es la violencia descontrolada, sino que la gente se atreva a señalarla.
Su discurso sigue la línea oficialista: el crimen organizado no es el problema, sino los medios que lo reportan.
Ricardo Anaya ridiculizó a Noroña y exhibió la magnitud de la crisis
El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, no tardó en responder a los desvaríos de Noroña.








