El gobierno federal ha confirmado irregularidades millonarias en la empresa estatal Birmex, encargada de adquirir medicamentos para el sector salud.
Esta situación llevó a la cancelación de la licitación correspondiente a los años 2025 y 2026. Lo cual dejó a miles de pacientes sin el tratamiento necesario y sumió al sistema de salud mexicano en una crisis aún más profunda.

La licitación, la primera del actual sexenio, fue anulada tras detectarse un presunto desfalco de más de 13 mil millones de pesos. Varios de los productos ni siquiera habían llegado a clínicas u hospitales.
Como consecuencia, cientos de familias vulnerables, como aquellas con hijos que padecen enfermedades raras, se han visto obligadas a costear tratamientos con sus propios recursos.
Una madre afectada relató que pagó 3 mil 500 pesos por unas gotas para su hijo con una afección visual, al no haber otra alternativa. La historia se repite en todo el país, el sobreprecio de los medicamentos ha empujado a familiares a conseguir hasta tres empleos para solventar tratamientos.

Hospitales afectados por el desabasto
Además del sufrimiento de las familias, el sistema hospitalario también enfrenta un colapso. Estudios confirman que entre 2022 y 2025, al menos 124 hospitales y clínicas públicas tuvieron que cerrar o suspender servicios por falta de insumos médicos.
Las entidades más afectadas son Veracruz, Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Estado de México y Michoacán, donde la escasez se ha vuelto crítica en zonas rurales.
Especialistas alertan que muchos de estos cierres han dejado comunidades enteras sin atención médica. En varios casos, las unidades han sido abandonadas, mientras que en otros solo operan parcialmente, sin medicamentos ni personal suficiente.











