El gobierno socialista de Morena no previno las consecuencias del triunfo de Donald Trump en EE.UU. Antes de que asumiera el cargo, recortó 86 millones de dólares (10% del presupuesto) al Instituto Nacional de Migración (INM) y a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
Ahora, miles de migrantes varados en México deben hacer largas filas. Muchos duermen a la intemperie en bancas y calles porque los institutos de migración no cuentan con los recursos necesarios para atenderlos.

Aumento de la demanda en la COMAR
El organismo de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) solía atender a 300 migrantes por día. Ahora atiende casi 500, en su mayoría de origen cubano, informó un funcionario.
Un migrante declaró: "Tenemos que pasar día y noche en la fila. Un familiar debe cuidar el lugar porque, si no, te lo ganan. Son muy abusivos."









