Querétaro es uno de los estados mejor evaluados por su estabilidad económica, inversión y disciplina fiscal. Sin embargo, el debate sobre el presupuesto 2026 expuso una fractura de fondo: gobernar con datos o hacer política con mentiras.
El gobernador Mauricio Kuri González desmintió tajantemente a legisladores y operadores de Morena. Estos lo acusaron de destinar otros mil millones de pesos a la obra de Paseo 5 de Febrero.
Los documentos oficiales aclaran que esos recursos son pagos multianuales de compromisos ya adquiridos. Es una figura legal prevista en la Ley General de Contabilidad Gubernamental y común en proyectos de infraestructura a gran escala.
Morena repite mentiras para enturbiar el Congreso
La aclaración es clave. Morena, a través de figuras como el diputado Gilberto Herrera Ruiz y el regidor Fernando Flores, repitió la acusación y difundió cifras descontextualizadas en redes sociales y medios.
El gobierno estatal advierte que se trata de una estrategia política clara. Morena busca bloquear el análisis presupuestal, empantanar el Congreso y desgastar al Ejecutivo, aun a costa de confundir a los ciudadanos.
La dirigencia estatal del Partido Acción Nacional, encabezada por Martín Arango, respaldó plenamente al gobernador y advirtió que no permitirá que el análisis del presupuesto sea secuestrado por campañas de desinformación.
Querétaro incomoda por sus buenos resultados
Querétaro es una anomalía para el oficialismo federal. Tiene finanzas sanas, bajo endeudamiento, crecimiento sostenido y una política de infraestructura basada en planeación, no en ocurrencias.
La estrategia de Morena, según advierten analistas locales, no es inocente. Si Morena mantiene el bloqueo, el estado operaría con el presupuesto del año anterior. Eso afectaría la planeación de obras, los recursos municipales y la ejecución de programas clave.
El costo lo pagarán los ciudadanos
El costo de esta confrontación no sería político. Sería social y económico, afectando directamente a los queretanos.
"Cuando no se puede competir con resultados, se compite con mentiras. Y cuando la desinformación se normaliza como herramienta política, lo que se erosiona no es un gobierno, sino la confianza pública."