Romo reaparece con espectáculo anticorrupción y termina exhibido
Víctor Hugo Romo reapareció en redes sociales con un video que presentó como parte de su “patrulla anticorrupción”. En él, acusó al actual alcalde Mauricio Tabe y a su director jurídico, César Garrido, de proteger intereses del llamado “cártel inmobiliario” en Miguel Hidalgo.
Con tono desafiante, Romo afirmó que la obra ubicada en Lafontaine 110, esquina con Masaryk, fue un logro de su administración. Dijo haber demolido personalmente el piso excedente tras detectar una irregularidad en julio de 2019. Según su versión, el proceso comenzó en marzo de 2018, cuando se ingresó una manifestación de construcción durante el gobierno de Xóchitl Gálvez.
La cronología desmiente a Romo
La versión del exalcalde no resiste el escrutinio. Para el 3 de julio de 2019, semanas antes de su montaje mediático con casco y rotomartillo, la PAOT ya había intervenido el predio. También había asegurado el folio real de Lafontaine 110 por realizar obras sin autorización.
Cuando Romo apareció ante las cámaras el 24 de julio, la irregularidad ya estaba plenamente documentada. Él no descubrió nada. Solo capitalizó un proceso en curso para simular autoridad.

Intento de deslinde sin sustento
Para deslindarse de responsabilidades, Romo señaló que la manifestación de construcción fue ingresada en marzo de 2018, bajo la gestión de Xóchitl Gálvez. Sin embargo, dicho trámite no era ilegal: establecía condiciones específicas para remodelar el inmueble.
El problema surgió cuando su administración permitió que se construyera más allá de lo autorizado. La responsabilidad de verificar y sancionar recaía en su gobierno. No importa quién recibió el papel en ventanilla, sino quién permitió que la obra se desbordara.










