Miles de sinaloenses marchan contra la violencia y la inseguridad, clamando por un cambio en el liderazgo estatal.

En respuesta a la creciente ola de violencia que azota Sinaloa, miles de ciudadanos tomaron las calles de Culiacán para exigir la renuncia del gobernador Rubén Rocha Moya. Las protestas se intensificaron tras el asesinato de los hermanos Gael y Alexander Sarmiento Ruiz, de 9 y 12 años, junto a su padre, un crimen que conmocionó a la comunidad. Los manifestantes, vestidos de blanco y portando pancartas con mensajes como "¡Fuera Rocha!" y "¡Con los niños no!", demandaron acciones concretas para frenar la inseguridad y responsabilizaron al gobernador por su gestión ante la crisis.









