Ha pasado más de una semana del descubrimiento del rancho de exterminio Izaguirre. Ahora, supuestos sobrevivientes de reclutamiento forzado han decidido dar a conocer las violentas prácticas que se realizaban al interior del predio.
Tres de estos testimonios fueron revelados a Milenio Televisión y un cuarto, el de una mujer, fue relatado a la líder del colectivo, Indira Navarro. Esto es lo que se reveló.

El horror al interior del rancho Izaguirre
En entrevista para Milenio, hombres cuyas identidades no fueron reveladas relataron algunas atrocidades que tuvieron que hacer para continuar con vida.
El primero de ellos relató que, a su llegada, fue obligado a desvestirse. Aquellos que se negaban o comenzaban a realizar preguntas eran asesinados al instante.

Los que optaban por guardar silencio eran registrados en un cuaderno y se les asignaba un apodo, tareas y recursos.
Los relatos indican que el rancho se dividía en distintas secciones. Una bodega de alrededor de 389 metros cuadrados funcionaba como dormitorio y gimnasio.
“Dormíamos en posición fetal, muy pegados unos de otros, porque se llevaban gente, pero casi a diario llegaba gente nueva"
declaró un joven que únicamente estuvo dos semanas en el rancho Izaguirre.

Otro de los supervivientes comentó que todo el tiempo eran golpeados con palos o tablas de madera.
“Todos los días nos pegaban por cualquier cosa, así nos mantenían con miedo. Desde que llegamos lo primero que te hacen es agarrarte a tablazos (sic)”.
Durante el día, eran sometidos a pruebas que debían pasar si querían continuar con vida.
“No hay día que no piense en eso y que no me atormente. Pero en ese momento se hacían las cosas para seguir vivo. Esos días solo son cuando te enseñan a disparar con AK-47 y arma corta”
confesó otro sobreviviente.











