Con 451 votos a favor, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma para combatir el turismo sexual infantil en México. Se trata de un delito que durante años fue ignorado por las autoridades, pese a las denuncias constantes de organizaciones civiles.
El dictamen modifica la Ley General de Turismo, obligando a hoteles y prestadores de servicios a verificar la relación legal entre adultos y menores, y a negar el servicio si no se presentan pruebas de parentesco.
Durante la sesión, el PRI reveló que cada año ingresan al país alrededor de 600 mil agresores sexuales. México ya ocupa el segundo lugar mundial en esta industria criminal, solo por debajo de Tailandia.











