Los cárteles mexicanos han intensificado el reclutamiento forzado de menores en varias regiones del país. Un informe de la Secretaría de Gobernación revela que los estados más afectados son Baja California, Guerrero, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas. Mientras tanto, el gobierno federal guarda silencio y mira hacia otro lado.
La Red por los Derechos de la Infancia estima que más de 145 mil menores están en riesgo de ser captados por el crimen organizado. Los grupos delictivos los usan como halcones, distribuidores, sembradores de droga e incluso sicarios. El Estado, simplemente, ha perdido el control del territorio y la niñez.
Narco-menores: la nueva realidad de México
En Tijuana y Mexicali, el Cártel de Sinaloa y el CJNG reclutan adolescentes para el trasiego de droga. En Acapulco e Iguala, son usados para extorsionar y secuestrar. En Michoacán, los Viagras y la Familia Michoacana los emplean para sembrar y vigilar.













