
Militares construyeron y operarán el Tren México-Pachuca: Sheinbaum los alejó
Claudia Sheinbaum anunció que el Ejército estará a cargo del Tren México-Pachuca
El Ejército, más ocupado en rieles que en seguridad
El 22 de marzo, Claudia Sheinbaum dio el banderazo de inicio a las obras del Tren México-Pachuca. Durante el acto, anunció que el proyecto será construido y operado por el Ejército mexicano, a través de la empresa militar Olmeca-Maya-Mexica.

Mientras tanto, los cárteles siguen ganando territorio
El país se desangra por la violencia; enfrentamientos en Jalisco, desplazamientos forzados en Michoacán, masacres en Guanajuato y extorsiones cotidianas en el Estado de México.
Mientras todo eso ocurre, el gobierno prefiere enfocarse en propaganda. Los informes maquillan cifras, los funcionarios repiten discursos y la realidad sigue golpeando a millones que ya no esperan respuestas, solo intentan sobrevivir.

Mientras los criminales colocan retenes con armas largas, el Ejército pone concreto y rieles.
Mientras los civiles buscan a sus desaparecidos, el gobierno federal les asigna nuevas estaciones ferroviarias.
La militarización disfrazada de eficiencia
Sheinbaum insiste en que los militares son eficientes, confiables y patriotas. Por eso les entregó el control del AIFA, el Tren Maya, las aduanas, los bancos y ahora más trenes. Pero en el fondo, la decisión responde a una política clara: militarizar sin supervisión ni transparencia.
- No hay licitaciones abiertas.
- No hay mecanismos civiles que supervisen el gasto y la calidad de las obras.
- No hay rendición de cuenta
El gobierno dejó de priorizar la seguridad pública
Cada obra militarizada es un paso más lejos del verdadero deber de las fuerzas armadas. El narco controla comunidades enteras, las desapariciones se disparan y el Estado sigue delegando la seguridad a discursos vacíos.
Y mientras tanto, el Ejército sigue construyendo trenes, como si eso fuera su misión original y prioritaria, ignorando por completo la crisis de seguridad que desangra al país día tras día.
Más concreto, menos justicia
El Tren México-Pachuca puede avanzar, pero la seguridad se estanca. Los militares se convierten en constructores, mientras los criminales siguen siendo dueños de calles, carreteras y comunidades enteras. La militarización de la obra pública refleja a un gobierno sin estrategia real contra el crimen.
Y lo más grave: ni parece querer tenerla. Prefieren inaugurar trenes que enfrentar cárteles, tomarse la foto que asumir responsabilidades, fingir autoridad moral que recuperar el control del territorio perdido.
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