La militarización disfrazada de eficiencia
Sheinbaum insiste en que los militares son eficientes, confiables y patriotas. Por eso les entregó el control del AIFA, el Tren Maya, las aduanas, los bancos y ahora más trenes. Pero en el fondo, la decisión responde a una política clara: militarizar sin supervisión ni transparencia.
- No hay licitaciones abiertas.
- No hay mecanismos civiles que supervisen el gasto y la calidad de las obras.
- No hay rendición de cuenta
El gobierno dejó de priorizar la seguridad pública
Cada obra militarizada es un paso más lejos del verdadero deber de las fuerzas armadas. El narco controla comunidades enteras, las desapariciones se disparan y el Estado sigue delegando la seguridad a discursos vacíos.











