Tres elementos de la Policía Municipal fueron vinculados a proceso por su presunta participación en la desaparición forzada de dos jóvenes de 18 años. El crimen, ocurrido el pasado 15 de marzo, puso en evidencia la podredumbre institucional de muchas corporaciones locales.
Los implicados fueron identificados como Eduardo “N”, Daniel “N” y José “N”, quienes actualmente se encuentran bajo prisión preventiva. La comunidad había señalado anteriormente irregularidades y abusos, pero el caso confirma lo que muchos ya sabían.

Complicidad en la comandancia
Según confirmó la Fiscalía de San Luis Potosí, los jóvenes fueron interceptados por civiles armados frente a la comandancia municipal y trasladados a un sitio desconocido. Todo ocurrió ante la mirada cómplice del cuerpo policiaco local, sin que se tomara ninguna acción para detenerlos.
El crimen quedó grabado... y el silencio institucional también
El momento del secuestro fue captado en video y difundido en redes sociales. Durante ocho días, las autoridades guardaron silencio, hasta que las víctimas aparecieron con signos de tortura, pero con vida. Sin esa evidencia y la presión pública, el caso habría terminado como tantos otros: impune y olvidado.
El jefe policiaco involucrado ya había reprobado los exámenes de control de confianza, pero continuaba en funciones como si nada. Fue sustituido por Jonathan Adrián Contreras Campos en un intento por frenar el creciente descontento social.









