Anthropic anunció la compra de Stainless, una startup de Nueva York que se había convertido en una pieza clave para varios laboratorios de inteligencia artificial, incluyendo a competidores directos como OpenAI y Google.
La empresa fundada por Alex Rattray, ex ingeniero de Stripe, se especializaba en automatizar la generación y el mantenimiento de SDKs, las librerías que permiten a los desarrolladores interactuar con las APIs de manera más sencilla. Esta tecnología resultó especialmente útil para compañías que construyen agentes de IA capaces de conectarse con herramientas externas.
Si bien no se revelaron los términos exactos del acuerdo, trascendió que Anthropic pagaría más de 300 millones de dólares por la firma respaldada por inversores como Sequoia Capital y Andreessen Horowitz.










El valor estratégico de la adquisición