Los empleados de la división de chips de Samsung hicieron un reclamo. La empresa logró un boom de productividad gracias a la inteligencia artificial y los centros de datos. Esto deribó en que los empleados de ese sector reclamen una mejora en sus ingresos. Finalmente la compañía acordó pagar bonos importantes.
El acuerdo alcanzado establece que los trabajadores de semiconductores recibirán un bono promedio de unos 340.000 dólares. Esto representa una cifra extraordinaria y evita un paro que podría haber complicado el suministro global de memorias.
Samsung es el mayor fabricante de chips de memoria del mundo y sus productos son clave para todo: desde celulares y autos eléctricos hasta las GPUs que alimentan los sistemas de IA. La demanda supera ampliamente la oferta y eso disparó los resultados de la empresa.
El oro de las memorias
La capitalización bursátil de Samsung ya superó el billón de dólares. Su división de semiconductores vio multiplicarse sus beneficios por 48 en el primer trimestre. Es uno de los años más rentables de su historia, impulsado directamente por el auge de la IA.









