Sony anunció una asociación con Bandai Namco Holdings para un proyecto piloto colaborativo centrado en la inteligencia artificial generativa y su aplicación en la producción de vídeo. El presidente y CEO de Sony, Hiroki Totoki, describió la tecnología como un “amplificador de la imaginación humana y un catalizador de nuevas posibilidades”, insistiendo en que no reemplazará a artistas ni creadores.
Según Totoki, en este piloto conjunto ya observaron “enormes mejoras en velocidad y productividad por persona”. Sin embargo, reconoció problemas como “la falta de consistencia y control”, que siguen preocupando a los profesionales, aunque la IA permitió alcanzar niveles de sofisticación en la producción que antes eran imposibles por limitaciones de tiempo.
A pesar de la vinculación de Bandai Namco con los videojuegos, la mención específica al gaming en este proyecto de IA generativa fue escasa.










Además, Nishino admitió que la IA generará un “aumento significativo en el volumen [...] de contenido”. Los estudios de Sony, como Naughty Dog y San Diego Studio, ya utilizan herramientas como Mockingbird para animación facial a partir de capturas de interpretación. También se aplica en animación de cabello, donde modelos entrenados con vídeos de peinados reales generan imágenes con “cientos de mechones” modelados.