El plan extraordinario de Elon Musk para ingresar de lleno al mercado de telefonía celular de Estados Unidos ya generó miedo en uno de sus futuros competidores. Tim Höttges, director ejecutivo de Deutsche Telekom, accionista mayoritario de T-Mobile US, estimó que SpaceX necesitaría al menos 200.000 millones de euros para transformar Starlink Mobile en una alternativa comparable con las grandes operadoras tradicionales.
El ejecutivo hizo el cálculo el jueves 5 de noviembre, durante una presentación de resultados ante analistas. Aunque subrayó la magnitud del desafío económico, aseguró que toma muy en serio la ambición del empresario y recibió a su posible rival con una frase: “Bienvenido a la fiesta”.
Las frecuencias y las antenas detrás del cálculo millonario
Höttges explicó que SpaceX adquirió derechos sobre 76 megahercios de espectro radioeléctrico, mientras que T-Mobile dispone de alrededor de 400 megahercios, según la comparación que realizó durante la llamada.
Igualar semejante cantidad de frecuencias exigiría, a su juicio, inversiones de cientos de miles de millones. Además, la compañía necesitaría construir una red física capaz de sostener llamadas y tráfico de datos.
“Tenemos 85.000 torres”, señaló en referencia a la infraestructura de su operadora estadounidense. Incluso si SpaceX alquilara emplazamientos en lugar de construirlos, calculó que ese componente demandaría entre 20.000 y 30.000 millones de euros, sin contar todo el equipamiento adicional.
La cifra total es una estimación del directivo, no un presupuesto oficial de SpaceX.










