Chile desarrolló una infraestructura destinada a transportar agua del océano Pacífico hasta una de sus grandes explotaciones de cobre, en pleno desierto de Atacama. El proyecto C20+, de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, contempla un ducto de aproximadamente 195 kilómetros que llegará a instalaciones situadas a unos 4.400 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera de los Andes.
La iniciativa pretende sustituir parte del agua continental que utiliza la minería por agua desalinizada. Sin embargo, aunque una etapa fundamental de la obra ya fue terminada, una nefasta resolución judicial sobre sus efectos ambientales condiciona la puesta en marcha completa del sistema.
Este tipo de proyectos pueden ser fundamentales no solo para el desarrollo de la minera en Chile sino también para llevar agua a los desarrollos mineros que están en Argentina.









