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Un informe revela cómo Google manipula las búsquedas para favorecer a la izquierda durante elecciones

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Con una enorme muestra privada que ha conseguido a lo largo de los años, el doctor de Harvard, Robert Epstein, está monitoreando el sesgo de Google en sus resultados de búsqueda hace años y finalmente publicó resultados preliminares de su masivo estudio.

Si bien la atención se ha centrado en la censura y el sesgo hacia la izquierda de quienes manejan plataformas como Twitter y Facebook, el peor culpable de todos ha sido, desde el boom de internet hace casi dos décadas, sin lugar a dudas: Google.

Esto lo ha confirmado el investigador Dr. Robert Epstein, que lejos de ser un científico de extrema derecha conspiranoica es un demócrata californiano con un doctorado en Harvard, que descubrió la manipulación de Google y no pudo callarse.

Epstein eligió el prestigioso medio New York Post para publicar una parte de su investigación, donde se muestra que Google tiene el poder de cambiar laopinión de miles de usuarios, especialmente durante contiendas electorales.

Según el estudio, Google tiene tres puntos focales donde influencian las masas: los resultados de las búsquedas a través de Google.com, las sugerencias de YouTube, y las noticias que muestra en la selección de "lo más importante del día", que incluso tiene una sección dedicada en los teléfonos Android.

El Dr. Epstein, asegura que por lo menos 6 millones de personas "indecisas" fueron convencidas de votar por Joe Biden en las elecciones del 2020 solamente por Google con esta metodología.

"Los algoritmos sesgados impulsaron resultados de búsqueda hacia enlaces positivos para Biden y enlaces negativos para Trump", argumenta en su análisis.

En 2019, Epstein fue citado ante el Congreso para exponer los primeros resultados de su investigación, que ya sugerían una masiva campaña de Google para manipular el voto de sus usuarios.

Captura de datos

El Dr. Epstein ha desarrollado una forma de capturar los datos de los usuarios reales sin necesidad de acceder a las bases de datos de Google. Consiguió 7.566 votantes registrados en los 50 estados, que le han dado permiso para monitorear y registrar cada una de sus interacciones con Google, una metodología altamente efectiva que ha sido usada por ejemplo por Nielsen para monitorear el rating en televisión.

La muestra de 7.566 personas tiene una enorme potencia para predecir resultados, y un error menor al 5%. Sin embargo, en su informe asegura que los resultados son preliminares y que está en búsqueda de hasta 25.000 votantes que accedan a ser parte del estudio, lo que bajaría el error a menos del 2%.

Los resultados preliminares del proyecto de Epstein, indican que la operación psicológica masiva de Google empieza con los jóvenes a través de YouTube, donde les muestran videos con mensajes para que vayan a votar, mientras que a las personas mayores les muestran videos con el mensaje opuesto. Históricamente, los jóvenes votan demócratas y los más grandes votan republicano.

A su vez, se comprobó en el estudio que a los jóvenes, Google llegó a directamente ponerles en la página principal de inicio un mensaje sobre la camáña Get Out To Vote, con un enlace directo al grupo político que intenta lograr que la gente vaya a votar en las elecciones. Mientras que a los más grandes, les ponían mensajes de tráfico pesado, mal clima, o demás artilugios para desincentivar el voto.

En otro ejemplo, el Dr. Epstein mostró que las sugerencias "A continuación" de YouTube sobre el próximo video a mirar, que por default se reproducen solas, estaban sesgadas hacia fuentes de izquierda y a favor de Biden el 76% de las veces para usuarios de más de 30 años.

Pero en el mismo análisis para los menores de 30 años, los datos de los últimos tres meses antes de las elecciones muestran que el porcentaje de videos sugeridos en YouTube que provienen de fuentes de izquierda o a favor de Biden fueron del 96%.

Cabe aclarar que, según el mismo estudio, solo el 38% de los canales de YouTube de noticias con más de 100.000 suscriptores pertenecen a esta categoría de izquierda o a favor de Biden. El resto son centristas o conservadores.

Evidentemente, YouTube sesga salvajemente su contenido a favor del punto de vista minoritario pero que ellos quieren impulsar. “Así de agresivos son con nuestros hijos”, dijo esta semana. “Porque se creen dioses. Y nadie nunca los ha intentado frenar, nunca”.

Luego, la manipulación se extiende a las recomendaciones para leer noticias en la página de Google después de cualquier búsqueda, que también es accesible en todos los teléfonos Android desplazando hacia la izquierda en la pantalla de inicio. Allí, el estudio encontró que hasta el 89% de las noticias que se muestran pertenecen a medios de izquierda o que favorecen a Biden.

Este número sube hasta el 98% si se descarta a Fox News, un medio considerado de derecha pero que tuvo un giro en contra de Trump en las semanas previas a la elección del 2020.

Por último, el golpe de gracia llega de los resultados de la búsqueda. El Dr. Epstein pudo comprobar que efectivamente los medios más masivos y con más visitas aparecen consistentemente entre los principales resultados de cualquier búsqueda en Google.com, algo que contribuye a su masificación pero que es esperable porque la empresa de California busca priorizar los sitios con más visitas para poder ubicar más publicidades.

Sin embargo, notó que los medios centristas o de derecha tenían un 66% más de probabilidad de no aparecer entre las primeras páginas de resultados cuando se reduce este universo de sitios a los más masivos. Si no se hace dicho ajuste, el sesgo llega al 99%, pero es esperable ya que los medios de izquierda o a favor de Biden suelen ser muy masivos en Estados Unidos, como la CNN o CNBC.

Por último, Google parece quitarle prioridad a los medios centristas o de derecha incluso en la sección de publicidades pagas, reduciendo en un 38% la aparición de este tipo de sitios de noticias en la sección "Sponsored", que aparece arriba de los resultados en cualquier búsqueda.

Estados Unidos

La directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, renunció por su incompetencia en prevenir el atentado a Trump

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La directora del Servicio Secreto de Estados Unidos, Kimberly Cheatle, renunció en medio de la indignación por el fracaso de su agencia en evitar el intento de asesinato del expresidente Donald Trump durante un acto de campaña.

La directora del Servicio Secreto de Estados Unidos, Kimberly Cheatle, renunció el martes en medio de la indignación generalizada por el fracaso de su agencia en evitar el intento de asesinato del expresidente Donald Trump en un acto de campaña en Pensilvania, a principios de este mes.

La renuncia de Cheatle se produjo un día después de que fuera criticada por miembros de un comité de la Cámara de Representantes durante una audiencia sobre las acciones del Servicio Secreto previas al mitin de Trump, el 13 de julio, en Butler Township.

Cheatle rechazó los pedidos de renuncia en esa audiencia, afirmando que ella era "la persona mejor calificada para dirigir el Servicio Secreto", responsable de proteger al presidente, al vicepresidente, a sus familiares y a los principales candidatos presidenciales.

La directora enfureció a los miembros del Comité de Supervisión y Responsabilidad de la Cámara de Representantes al negarse a responder muchas preguntas sobre las acciones del Servicio Secreto en torno al mitin de Trump, donde el candidato presidencial republicano estuvo a punto de ser asesinado por el atacante de 20 años, Thomas Crooks. Un hombre murió en el tiroteo y otros dos resultaron gravemente heridos.

El martes, Cheatle escribió una carta al personal del Servicio Secreto: “A la luz de los recientes acontecimientos, con gran pesar he tomado la difícil decisión de renunciar como su directora”.

La solemne misión del Servicio Secreto es proteger a los líderes y la infraestructura financiera de nuestra nación. El 13 de julio no cumplimos con esa misión”, dijo Cheatle, quien sirvió en la agencia durante casi 30 años.

El escrutinio durante la última semana ha sido intenso y continuará siéndolo a medida que aumente nuestro ritmo operativo”, escribió. “Como su directora, asumo toda la responsabilidad por la falla de seguridad”.

El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, nombró al subdirector del Servicio Secreto, Ronald Rowe, como director interino de la agencia hasta que el presidente Joe Biden seleccione un director permanente.

En un comunicado, el presidente Biden agradeció a Kimberly Cheatle por "sus décadas de servicio público" y expresó: "Como líder, se necesita honor, coraje e increíble integridad para asumir la plena responsabilidad de una organización encargada de uno de los trabajos más desafiantes en el servicio público".

La presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, en una declaración sobre su renuncia, enfatizó que esto no detendría la demanda del panel de "más responsabilidad" del Servicio Secreto.

"El Servicio Secreto tiene una misión infalible, pero fracasó históricamente bajo la supervisión de la directora Cheatle", dijo el representante James Comer, republicano por Kentucky, quien había exigido su renuncia junto con el demócrata de mayor rango del panel, el representante Jamie Raskin de Maryland, y otros miembros del comité.

"En la audiencia del Comité de Supervisión de ayer, la directora Cheatle no infundió confianza en que tenga la capacidad de garantizar que el Servicio Secreto pueda cumplir con su misión de protección", agregó Comer.

"Si bien la renuncia de la directora Cheatle es un paso hacia la rendición de cuentas, necesitamos una revisión completa de cómo ocurrieron estas fallas de seguridad para que podamos evitar que sigan ocurriendo".

Las críticas a Cheatle se centran en el fracaso del Servicio Secreto en asegurar un techo que Crooks utilizó como puesto de francotirador para disparar a Trump y a los militantes republicanos, entre otros errores.

El edificio desde cuyo techo disparó Crooks está a unos 150 metros del escenario donde Trump estaba hablando, y tenía una línea de visión y fuego clara hacia ese escenario.

El Servicio Secreto no amplió su perímetro de seguridad para el mitin de Trump para incluir el complejo que contenía el edificio desde el cual Crooks disparó, sino que dejó la tarea de asegurar esa zona en manos de los funcionarios locales encargados de hacer cumplir la ley.

Además, los agentes del Servicio Secreto permitieron que Trump subiera al escenario y comenzara a hablar después de recibir un informe de la policía local sobre la presencia de una persona sospechosa en el evento. Esa persona resultó ser Crooks, quien fue abatido por un francotirador del Servicio Secreto después de haber disparado varias veces contra Trump y tras haber sido avistado en el techo.

Cheatle enfrentó fuertes críticas después del tiroteo por justificar la decisión de no colocar a un francotirador de las fuerzas de seguridad en el techo que Crooks había ocupado, a pesar de que los asistentes a la manifestación habían alertado a la policía sobre la actividad sospechosa. En una entrevista con ABC News, Cheatle explicó que el techo era inclinado en su punto más alto.

Hay un factor de seguridad que se debe tener en cuenta: no queremos poner a alguien sobre un techo inclinado”, dijo Cheatle a ABC News. “Y por eso se tomó la decisión de asegurar el edificio desde adentro”.

El tiroteo, el intento de asesinato más grave contra un presidente estadounidense en más de 40 años, ocurrió después de que el Servicio Secreto fuera informado de un complot iraní para asesinar a Trump. Sin embargo, Crooks no ha sido vinculado con Irán. En los últimos años, el Servicio Secreto ha sido objeto de críticas por una serie de escándalos y errores.


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Estados Unidos

Biden no aparece en público hace una semana y crecen los rumores de que lo obligaron a bajarse: Cronología del fin de un Presidente

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La rápida sucesión de eventos y las acciones coordinadas por varios líderes demócratas sugieren un alto grado de planificación y ejecución. En caso de que las sospechas sean ciertas, se realizó una campaña estratégica para "bajar" a Biden bajo la excusa de "preocupaciones de salud".

Los eventos ocurridos dentro del Partido Demócrata durante los últimos días sugieren una secuencia dramática de acciones que dieron como resultado la "caída" de Joe Biden.

Cada día aumentan los rumores de un presunto "golpe de Estado" dentro de su partido, que tuvo como objetivo su apartamiento de la carrera por la reelección, y el establecimiento de la nueva candidata, Kamala Harris, su actual vicepresidente.

A continuación, un análisis paso a paso de la situación:

Atentado a Donald Trump: El intento de asesinato del expresidente Trump sin duda generó una crisis política y de seguridad en el país norteamericano. Este incidente aumentó tanto las tensiones, como su imagen positiva, beneficiando al Partido Republicano y perjudicando al ya débil Partido Demócrata.

Joe Biden "positivo" en Covid: El actual presidente estadounidense se encuentra actualmente en "aislamiento", después de que el 17 de julio diera supuestamente "positivo de covid-19" (en pleno 2024) mientras hacía campaña política en Nevada. La falta de apariciones públicas desde entonces aumenta la especulación.

Trump en la Convención Nacional Republicana: El expresidente apareció en la Convención Nacional Republicana y aceptó la nominación del Partido Republicano a pesar del reciente intento de asesinato, lo cual demuestra su resistencia y creciente apoyo por parte de la gente.

Presión de los líderes demócratas: Las acciones de Nancy Pelosi, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries para presionar a Biden para que renuncie, combinadas con los mensajes que indicaban la insatisfacción de Obama con las posibilidades electorales de Biden, demuestran un esfuerzo coordinado dentro del Partido Demócrata para abordar el "problema" de la reelección de Biden.

Operación "Sacar a Joe, a la fuerza": Esta operación iniciada Nancy Pelosi, que consistió en desacreditar al presidente, indicó una estrategia deliberada para sacar a Biden del poder. Asesores como Ricchetti y Donilon participaron de este plan, lo cual muestra una implicación y planificación de alto nivel.

Disputa familiar: La pelea a gritos entre Hunter y Jill Biden evidenció un gran nerviosismo interno dentro de la familia Biden, probablemente exacerbado por la presión política y los problemas de salud del presidente.

Carta de renuncia: La publicación de una carta de renuncia con una firma digital sospechosa y sin membrete oficial planteó preguntas sobre su autenticidad y el proceso por el cual se comunicó la renuncia de Biden.

Respuesta del personal de la Casa Blanca y del gabinete: El jefe de gabinete norteamericano asumió el manejo de las comunicaciones internas del gabinete, indicando una transición repentina y posiblemente no planeada del poder.

Cambios políticos: Los apoyos de figuras prominentes como Hillary Clinton, Bill Clinton y Gavin Newsom, seguidos por la declaración pública de Obama, mostraron una rápida consolidación de apoyo detrás de Kamala Harris.

Kamala Harris asumiendo el cargo: Harris asumió el rol de presidente y busca la "reelección", recaudando en tan solo 24 horas $81 millones de dólares en "donaciones", asegurándose también de los delegados necesarios para ser la candidata demócrata, y mostrando una campaña bien organizada para la transición del liderazgo.

Ausencia de Joe Biden: La completa ausencia de Biden de la vista pública durante todo este proceso agrega misterio y sospecha en torno a su salida.

La rápida sucesión de eventos y las acciones coordinadas por varios líderes demócratas mostraron un alto grado de planificación y ejecución. Esto indicaría un esfuerzo concertado para reemplazar a Biden bajo la excusa de "preocupaciones de salud" y "estrategia política".

Si estas acciones se tomaron en contra de la voluntad del actual presidente estadounidense, Joe Biden, podría argumentarse que esto constituye una forma de golpe de Estado político.


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Estados Unidos

El equipo de Biden se enteró por Twitter que el presidente se bajaba de la reelección y en la Casa Blanca denuncian "presiones externas"

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Reportes aseguran que los empleados de Biden en la Casa Blanca quedaron sorprendidos después de que el presidente abandonara la carrera de 2024 sin avisarles: "Todos nos enteramos por Twitter".

El anuncio del presidente Joe Biden sorprendió a la Casa Blanca y a los asesores de campaña, que hasta esta tarde insistían en que seguiría en la contienda. Muchos de ellos, incluidos algunos de sus principales asesores, le dijeron al medio POLITICO que se enteraron por X (ex Twitter) que Biden declinaba la candidatura.

Todos nos enteramos por Twitter”, dijo un alto funcionario demócrata de la Casa Blanca que también trabajaba en el equipo de campaña de Biden. “Ninguno de nosotros entiende lo que está sucediendo”, agregó.

Biden ha estado recluido en su casa en Delaware con su familia, por un supuesto diagnóstico positivo de COVID-19, donde se tomó la decisión de bajar su nombre de la fórmula presidencia. En este contexto, los miembros del equipo de la campaña y los funcionarios de la Casa Blanca seguían trabajando como siempre hasta que vieron en Twitter el anuncio.

Un claro ejemplo de este desastre comunicacional es que el equipo de la campaña de Biden envió un correo electrónico de recaudación de fondos para "Joe y Kamala" a la 1:54 pm, ocho minutos después de que Biden hiciera el anuncio en Twitter. Los miembros del equipo aseguran que ya estaba programado y que nadie les avisó que tenían que cancelarlo.

La decisión de bajarse fue tomada tras largas conversaciones de la mujer de Biden, Jill Biden, con la propia Kamala Harris, la ex primera dama y ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, el expresidente Barack Obama y su esposa, Michelle Obama, hoy la máxima cúpula política del Partido.

Debido a esto, la comunicación de la carta que se subió a Twitter, y luego la publicación donde se le brinda el apoyo a Kamala, no fue diseñado por los usuales responsables de las redes del presidente, sino que intervino directamente el equipo más cercano de la familia Biden.

Fue este mismo equipo reducido que envió un mail interno a todos en la Casa Blanca, advirtiéndoles que miren el tweet que había publicado el presidente en su cuenta personal unos 15 minutos antes. “Equipo, comparto con ustedes la carta del presidente Biden que se acaba de publicar. Tendremos más información esta tarde”, escribieron las directoras de campaña de Biden, Jen O’Malley Dillon y Julie Chávez Rodríguez.

Queden atentos a una invitación a una videollamada de todo el personal. Estamos muy agradecidos de haber sido parte de este equipo con todos ustedes. Hasta pronto", concluía el correo electrónico que se envió a todos los correos @whitehouse.gov del Gobierno federal.

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