El sistema financiero argentino perdió la sensibilidad del ahorrista. Los ahorros en pesos están estancados, sin productos atractivos, pero las empresas demandan créditos en moneda local. La gente ahorra en dólares, pero no quiere endeudarse en esa moneda. El mercado de capitales como alternativa.
El Banco central muestra una conducta monetaria muy férrea, desde diciembre del año 2023 a la fecha, la circulación monetaria ajustada por inflación muestra una variación mínima, esto implica que la cantidad de moneda en términos reales no se ha incrementado. En el mismo período hemos visto ajustes importantes en materia de tarifas y combustibles, esto incremento los costos, pero en muchos casos estos aumentos no pudieron trasladarse a precios. Esto avala que la inflación es un fenómeno monetario.

En los últimos meses el aumento de combustibles, producto de la suba del petróleo a nivel internacional, genero un incremento de costos, sin embargo, la inflación aumento por debajo de dichos aumentos, el combustible entre febrero y julio aumento el 50%, y esto no se vio reflejado en igual magnitud en los índices de precios. Esto implico que las empresas tuvieron que absorber el mayor costo, y hacer un esfuerzo para mejorar la competitividad y productividad. En muchos casos los precios se pudieron absorber, porque veníamos de una economía en donde los precios descontaban un aumento del dólar mayor al esperado, y una rentabilidad que no coincidía que los periodos de estabilidad monetaria y cambiaria.
En resumen, las empresas están ganando hoy mucho menos que en el pasado, sin embargo, conviven con una economía mucho más predecible.













