El Gobierno Nacional terminó con el relato kirchnerista. El presidente Javier Milei, respaldado por los datos de la Defensoría del Pueblo de la Nación, celebró la caída en los homicidios de mujeres durante 2024 y contrastó los resultados obtenidos por su gestión con el fracaso de las políticas del kirchnerismo, que —según afirmó— sólo ofrecieron “simbolismo y gasto público sin impacto real”.
De acuerdo con el informe oficial, los homicidios de mujeres se redujeron un 14,3%, los delitos sexuales un 12,8% y los delitos de trata un contundente 35,9%. No obstante, el Gobierno fue más allá: citó datos de evolución anual para remarcar que, comparado con el pico alcanzado en años anteriores, la caída interanual de homicidios de mujeres alcanzó el 20%. “Esto es porque el Estado nacional ahora adopta una política del que las hace, las paga, castigando a los homicidas”, explica un video en referencia directa a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, impulsora de la estrategia de "tolerancia cero".

El mensaje difundido por Presidencia criticó con dureza a las administraciones previas por haber promovido políticas “feministas” vacías de contenido: “Las anteriores gestiones se dedicaron a hacer políticas simbólicas sin nada concreto que ayude realmente a minimizar la violencia contra las mujeres”, afirma el material audiovisual.
“Los delitos contra las mujeres aumentaron en vez de bajar y se llegó a registrar un récord de homicidios de mujeres”.
La pieza oficial subraya que en 2024, ya sin el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, ni oficinas de género en el resto del gabinete, el gasto estatal en políticas de género se redujo drásticamente, pero, en vez de aumentar, la violencia bajó. Esta afirmación pone en jaque la narrativa instalada por sectores del progresismo y refuerza la postura del Ejecutivo: menos ideología, más resultados.









