En la provincia de Axel Kicillof, los delincuentes ya no se esconden: en menos de 24 horas, dos velatorios "tumberos" se transformaron en verdaderos espectáculos de impunidad, con tiros al aire, calles tomadas y bandas exhibiendo su impunidad sin ninguna represalia. Las escenas, ocurridas en Merlo y Fuerte Apache, dejaron expuesta una realidad cada vez más frecuente en el conurbano bonaerense.
Uno de los episodios tuvo lugar en la localidad de Libertad, frente al cementerio cercano al estadio de Midland, donde fue despedido Abraham Ismael Troncoso, un ladrón de 20 años abatido tras intentar robarle a un policía bonaerense. Durante el cortejo, varios asistentes sacaron armas y comenzaron a disparar al aire, mientras otros acompañaban con motos y explosiones de escapes, generando un clima de intimidación total en plena vía pública.










