En el marco de la investigación por el fraude en el Examen Único de ingreso a residencias médicas, el Ministerio de Salud de la Nación, liderado por Mario Lugones, anunció oficialmente que 127 ingresantes no deberán volver a rendir la prueba tomada el pasado 1° de julio, mientras que 141 postulantes sí deberán presentarse a una nueva instancia evaluativa el próximo 7 de agosto.
El comunicado difundido este viernes detalla que el Comité de Expertos, conformado para analizar los puntajes más altos del examen, validó las calificaciones de 127 ingresantes, en su mayoría egresados de universidades argentinas. Según la cartera sanitaria, la decisión se tomó tras confirmar “la congruencia académica entre el desempeño en el examen, el promedio durante la carrera, las trayectorias académicas individuales y los antecedentes institucionales de la universidad de origen, incluyendo su reconocimiento a nivel internacional”.
En contraste, el Ministerio resolvió que 141 aspirantes, de los cuales casi la totalidad son extranjeros, deberán rendir nuevamente el examen, que se realizará bajo modalidad escrita y presencial. La medida, afirman, busca “garantizar la equidad, la transparencia y la meritocracia en el acceso a las residencias médicas del sistema público”.

La polémica se desató luego de que se detectaran anomalías en la distribución de los puntajes: una gran cantidad de candidatos superaron los 86 puntos, una cifra muy por encima de los promedios históricos. Muchos de ellos eran egresados de universidades extranjeras, especialmente de Ecuador y Colombia, lo que generó sospechas de que el examen pudo haber sido filtrado o incluso vendido, algo que finalmente se terminó comprobando.









