"Nuestro objetivo es cuidar la meritocracia y a cada profesional que se preparó con honestidad para formar parte del sistema de salud. Esa es nuestra obligación", exptesó Lugones en un posteo en X.
El mencionado examen de residencias médicas —instancia clave para acceder a una formación profesional de excelencia en el sistema público— quedó envuelto en un escándalo que involucra prácticas de fraude académico ejecutadas con tecnología de punta por postulantes, en su mayoría extranjeros.
Además, junto al subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, Lugones anunció una serie de medidas orientadas a garantizar la transparencia y la equidad en el ingreso a las residencias médicas.
“No vamos a permitir que la salud quede en manos de profesionales que no están a la altura. Por eso, junto a Alejandro Álvarez, Subsecretario de Políticas Universitarias, establecimos criterios claros para evaluar la congruencia académica y garantizar que el ingreso sea justo, transparente y basado en el mérito", señaló el ministro.
Mario Lugones y la meritocracia
En su posteo en X, Lugones destacó la labor del Ministerio de Salud en el caso de los resultados sospechosos de los exámenes para residencias médicas.
"Este es el caso más simbólico de lo que ocurrió en los exámenes de residentes. La persona del video sacó 92 puntos filmando el examen con anteojos especiales, engañando no solo a un sistema, sino que le quiso robar el lugar a un médico honesto que estudió y se preparó. Por eso, desde el Ministerio de Salud frenamos la pelota y validamos uno por uno los casos sospechosos", expresó.
Mario Lugones, ministro de Salud.
"Muchos de los puntajes anómalos provienen de instituciones del exterior cuyos sistemas académicos no exigen lo mismo ni aplican controles de calidad comparables. Durante años, el sistema aceptó títulos sin verificar si realmente reflejaban mérito y preparación. Este Gobierno cambió esa lógica: hoy se defiende el mérito, y también a quienes se formaron con esfuerzo en las universidades argentinas", agregó.
"La responsabilidad operativa del examen —incluyendo la seguridad para evitar copias— fue del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La sede fue Parque Roca. Todo estuvo a cargo del GCBA. Nuestro objetivo es cuidar la meritocracia y a cada profesional que se preparó con honestidad para formar parte del sistema de salud. Esa es nuestra obligación", cerró.