Este 23 de enero de 2026 se cumplen 37 años del último ataque guerrillero en Argentina
Compartir:
Se cumplen 37 años del copamiento del Regimiento de Infantería Mecanizada III “General Belgrano” de La Tablada. Este episodio fue uno de los más violentos de la historia reciente, y la última acción armada de una organización guerrillera en el país.
El ataque, perpetrado en plena democracia por el Movimiento Todos por la Patria (MTP), dejó un saldo de decenas de muertos, heridos y desaparecidos. Además, volvió a instalar —por un breve lapso— la lógica de la violencia política que había marcado a la Argentina en la década de 1970.
El contexto político: democracia frágil y crisis
El copamiento ocurrió durante el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín, en un escenario de fuerte deterioro económico, hiperinflación incipiente y una democracia todavía frágil.
Raúl Alfonsín recorrió el regimiento el 24 de enero en horas del mediodía.
Desde 1987, el país había estado atrevesando alzamientos militares carapintadas encabezados por Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín. Estos acontecimientos pusieron en jaque la autoridad civil y tensaron al máximo la relación entre el poder político y las Fuerzas Armadas.
Ese clima de inestabilidad fue el que intentó utilizar en su favor el MTP. La organización de ultraizquierda, sostenía que se preparaba un "nuevo golpe de Estado" y que su accionar buscaba “defender la democracia”. Esta hipótesis fue sostenida durante años por sus dirigentes, aunque la documentación secuestrada y las investigaciones judiciales posteriores desmintieron esa versión.
La “Operación Tapir”
A las 6:15 de la mañana del 23 de enero de 1989, un camión Ford 7000 robado embistió el portón de acceso del regimiento, ubicado en La Matanza. Detrás ingresaron varios vehículos con 46 militantes armados del MTP, comandados por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo. Este era ex jefe del ERP en los años 70' y uno de los responsables del ataque a la Guarnición Militar de Azul en 1974.
Los atacantes ingresaron a sangre y fuego, al grito de “¡Viva Rico!” y “¡Viva Seineldín!”, en pos de simular un levantamiento carapintada. Su objetivo era apoderarse de los tanques de guerra estacionados en el cuartel y provocar una insurrección popular que desbordara al gobierno nacional. Según la investigación judicial, la acción se denominó internamente “Operación Tapir”.
Cada 23 de enero se recuerda la insurrección guerrillera del MTP, que dejó decenas de muertos
El enfrentamiento fue inmediato. En los primeros minutos del ataque fue asesinado el conscripto Roberto Tadeo Taddía, quien se encontraba en la guardia y estaba desarmado. Durante las horas siguientes, el combate se extendió por distintas dependencias del cuartel, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo, incendios y uso de armamento pesado.
Uno de los focos principales de resistencia a la insurrección estuvo en la Jefatura del Regimiento. Allí, Horacio Fernández Cutiellos, segundo Jefe de la Unidad, organizó la defensa frente al avance guerrillero. El combate se prolongó durante más de 36 horas, hasta la mañana del 24 de enero.
La recuperación del regimiento
Con el correr de la madrugada del 24, se desplegaron refuerzos del Ejército Argentino y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Se estableció un cerco y se avanzó en la recuperación progresiva de las instalaciones. Utilizaron blindados y realizaron ingresos tácticos a edificios donde los atacantes mantenían posiciones e incluso rehenes.
Efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires disparan contra los insurrectos. Su rápida actuación fue clave.
La rendición final se produjo alrededor de las 9 de la mañana del martes 24 de enero. El saldo fue devastador: 9 militares (cuatro de ellos conscriptos) y 2 policías muertos, además de decenas de heridos y mutilados. Del lado de los guerrilleros murieron 28 atacantes y se registraron cuatro desaparecidos tras la rendición.
Gorriarán Merlo fue detenido en México en 1995 y condenado a prisión perpetua en 1997. Sin embargo, en los años siguientes, distintas decisiones políticas modificaron el escenario judicial. El entonces presidente Fernando de la Rúa conmutó penas, y en 2003, Eduardo Duhalde indultó a Gorriarán Merlo y a Seineldín.
El recuerdo institucional
El Ministerio de Defensa recordó a los caídos en la defensa de La Tablada
A 37 años de los hechos, el Ministerio de Defensa de la Nación, a cargo del Teniente General Carlos Alberto Presti, recordó este episodio. Rindió homenaje a los soldados, suboficiales y oficiales del Ejército Argentino y a los efectivos policiales que murieron defendiendo el regimiento.
En su mensaje institucional, destacó que los caídos defendieron el orden democrático constitucional, las instituciones de la República y la vida de sus camaradas.
El copamiento de La Tablada quedó registrado como el último intento guerrillero armado en la Argentina. Fue un episodio que cerró de manera sangrienta el ciclo de la violencia política iniciada décadas atrás. Así como también, volvió a exponer en plena democracia, el costo humano de la confrontación armada.