El Sanatorio Finochietto anunció en las últimas horas el cierre de sus áreas de obstetricia y neonatología, servicios que estaban operativos desde su inauguración en 2013.
La decisión fue comunicada oficialmente por la institución, que explicó que responde a una “readecuación de su modelo asistencial” con el objetivo de fortalecer prestaciones que actualmente registran una mayor demanda, en un contexto de fuerte caída en la tasa de natalidad.
La medida implica un cambio estructural en uno de los centros de salud privados más importantes de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en el barrio de Palermo.
El Sanatorio Finochietto.
Según se informó, durante el último fin de semana se notificó a las pacientes que se encontraban en tratamiento o seguimiento dentro de estas áreas, quienes fueron derivadas a otros centros de salud de la ciudad o a instituciones definidas por sus médicos de cabecera.
En paralelo, el sanatorio confirmó que los espacios que anteriormente estaban destinados a maternidad serán reconvertidos. En concreto, allí se instalarán nuevos quirófanos y Unidades de Cuidados Ambulatorios (UCAs), en línea con la estrategia de priorizar servicios con mayor volumen de demanda en el contexto actual.
Detrás de esta decisión, las autoridades del establecimiento identificaron un factor determinante: el marcado descenso en la tasa de natalidad. Desde la institución calificaron este fenómeno como “innegable” y lo vincularon directamente con la necesidad de adaptar la estructura sanitaria a una realidad demográfica en transformación.
El Sanatorio Finochietto.
Los datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación Argentina reflejan la magnitud de este cambio. Entre 2014 y 2024, los nacimientos en el país cayeron un 47%, pasando de 777.000 a 413.135 anuales. Este descenso llevó el promedio de hijos por mujer a 1,23, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1.
La situación es aún más marcada en la Ciudad de Buenos Aires, donde los nacimientos alcanzaron niveles mínimos históricos. Este escenario plantea desafíos no solo para el sistema de salud, sino también para la planificación de servicios en el mediano y largo plazo.
Un problema a nivel mundial
El fenómeno, sin embargo, no se limita al ámbito local. Países de la región como Chile y Uruguay presentan dinámicas similares, al igual que diversas naciones de Europa y Asia, donde la baja natalidad se ha convertido en una preocupación central.
En el caso de Francia, 2025 registró la tasa de natalidad más baja desde la Segunda Guerra Mundial, con un dato significativo: por primera vez se contabilizaron más muertes que nacimientos. Italia, por su parte, también atraviesa una tendencia sostenida a la baja, con una tasa de fecundidad que pasó de 1,38 en 2014 a 1,18 en 2024.
En este contexto global de “cunas vacías”, la decisión del Sanatorio Finochietto se inscribe dentro de un proceso más amplio de reconfiguración de los sistemas de salud, que comienzan a ajustar su oferta de servicios frente a una demanda en retroceso en áreas vinculadas a la maternidad y el nacimiento.