El vocero presidencial, Manuel Adorni, informó que la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, mantiene una deuda superior a los 409 mil millones de pesos con los hospitales SAMIC, centros de salud de alta complejidad financiados en conjunto por la Nación y las provincias. A pesar de esta situación, el Gobierno nacional garantiza su funcionamiento, atención y provisión de medicamentos.
“La verdadera crueldad no está en las decisiones que ordenan el sistema. La crueldad radica en usar la salud como herramienta partidaria y desatender lo básico”, afirmó Adorni durante su conferencia habitual en Casa Rosada.
Hospitales afectados por la falta de fondos
Entre los centros afectados por la deuda figuran el Hospital El Cruce (Florencio Varela), el Hospital Cuenca Alta (Cañuelas), el Hospital Bicentenario (Esteban Echeverría), el Hospital Néstor Kirchner y el Hospital René Favaloro (ambos en La Matanza). Todos forman parte de la red SAMIC (Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad) y requieren aportes constantes para funcionar con normalidad.
Según el vocero, el monto adeudado equivale al doble del presupuesto nacional para vacunas y supera con holgura el presupuesto completo del Hospital Garrahan.
Críticas a la gestión de Kicillof










