La reciente inauguración de la primera mezquita en Olavarría, encabezada por un maestro sufí llegado desde Turquía, volvió a encender las alertas sobre el avance de estructuras religiosas islámicas en el interior del país. Aunque la apertura fue presentada como un gesto de pluralidad, expertos en seguridad y analistas regionales advierten riesgos de radicalización o adoctrinamiento encubierto.
El evento contó con la presencia del líder de la orden Naqshbandi, Mawlana Shaykh Muhammad Adil Efendi, quien arribó desde Estambul como parte de una gira por Sudamérica. Su paso por Argentina, Brasil, Chile y otros países forma parte de una red de expansión de ramas islámicas impulsadas desde el exterior.













