Entonces, el bote regresó al "Cisne" sin poder entregar un oficio emitido del líder realista Javier Francisco de Elío, en donde calificaba a los revolucionarios de "rebeldes… parte de una sedición… enemigos del orden"; y declaraba traidores a quienes acataban a la Junta "subversiva".
Junto con este bando, Romarate acompañaba un ultimátum a Azopardo, para que se rindiera en el término de 2 horas, por razones de humanidad.
Como reinaba la más absoluta calma, los contendientes se mantuvieron así, hasta el amanecer. Entonces, Azopardo enarboló una bandera roja en su trinquete, signo de que no daría, ni pediría cuartel; mientras Romarate mandaba una lancha para reconocer las posiciones patriotas; que sufrió algunos disparos. Por falta de vientos, así estuvo todo, hasta el alba del sábado 2 de Marzo de 1811, que amaneció con viento del Sur.
La primera fase del Combate
Sabiéndose prontos al combate, ambas flotillas activaron los preparativos. A las 8 de la mañana, los bergantines, seguidos por los dos faluchos realistas comenzaron a introducirse en el canal, en medio de la corbeta "Invencible", por un lado, y el bergantín "25 de Mayo", por la otra banda. Así comenzó el fuego nutrido, tanto desde la costa, por parte de los 4 cañones allí destacados, como entre los buques.
Como el canal era muy estrecho, para evitar ser arrastrados hacia la orilla, los realistas enrollaron algunas velas. Pese a ello, ambos bergantines encallaron en un banco cercano a la isla; de donde pudo zafar el "Belén", por la destreza de su tripulación.
El "Cisne", mientras, siguió varado, soportando el fuego de la batería costera patriota, que le abrió 4 agujeros en el casco, y otros en sus velas (aparejo). Maniobrando desesperadamente, al final, el "Cisne" consiguió zafar, también.
















