Un golpe directo al relato británico
Este episodio desmonta de raíz el argumento histórico utilizado por el Reino Unido para justificar la ocupación de 1833. Tras haber sido expulsados por España de Puerto Egmont en 1774, los británicos abandonaron el archipiélago durante más de medio siglo. No protestaron ni objetaron los múltiples actos de soberanía ejercidos desde Buenos Aires tras 1810.
La solicitud de Jones es especialmente reveladora: lejos de actuar como potencia con derechos previos, se somete voluntariamente a la autoridad argentina, reconociendo quién ejercía el control real del territorio.













