La crisis interna del peronismo volvió a quedar expuesta tras las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien reconoció públicamente que el Partido Justicialista atraviesa una etapa de fragmentación y falta de conducción. Sus dichos no pasaron desapercibidos y generaron una inmediata reacción del kirchnerismo más duro.
En una entrevista televisiva, Bianco sostuvo que el peronismo no puede seguir responsabilizando a terceros por su situación actual y que debe asumir su propia crisis. Señaló que existen problemas de conducción y diferencias evidentes entre los distintos sectores del espacio, algo que —según remarcó— se refleja incluso en votaciones clave dentro del Congreso.













