La fragilidad de la "unidad peronista" en la provincia de Buenos Aires volvió a quedar expuesta de la mano de Mayra Mendoza mediante una conversación filtrada de Whatsapp, en un grupo de intendentes. La ultra kirchnerista agitó otra vez la pelea entre La Cámpora y Axel Kicillof al cruzar con dureza a Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense y principal armador político del gobernador. Lo que comenzó como una chicana contra Bianco, terminó exponiendo una discusión más profunda sobre el liderazgo dentro del espacio y el rol de Cristina Kirchner
El primer episodio se dio cuando Kicillof informó en un grupo de intendentes que su ministro de Gobierno había sido operado de apendicitis en Barcelona durante la gira por España y se encontraba fuera de peligro. Tras los habituales mensajes de apoyo de distintos intendentes, Mayra irrumpió con un comentario irónico, en el que comparó la situación de Bianco con la de Cristina Kirchner,pero a ella "no la apoyaron" por estar presa.
El mensaje filtrado de Mayra Mendoza.
Ese mensaje, que rápidamente se filtró, generó incomodidad en el entorno del gobernador y volvió a encender una interna que ya venía acumulando capítulos. Sin embargo, lejos de quedar en una simple chicana, una segunda captura reveló la continuidad de la discusión y elevó el tono del conflicto.
En ese nuevo intercambio, reclamó respeto por la condenada, a quien señaló como la dirigente que decidió que Kicillof fuera gobernador. En esa línea, recordó que esa decisión implicó movimientos estratégicos y una movilización militante que todo el espacio acompañó, dejando en claro que el origen del poder del actual mandatario bonaerense está ligado directamente a la ex presidenta.
Captura de la conversación.
El mensaje también incluyó una reivindicación del rol de la militancia en la construcción de poder, poniendo al camporismo por sobre los intendentes y el armado político que responde al gobernador. El cruce involucró directamente a un histórico del PJ, el intendente de Salto, Ricardo Alejandro, que le había pedido respeto al gobernador.
El episodio se suma a una serie de cruces previos, como las críticas de Mendoza por la falta de menciones a Cristina en el discurso de apertura de sesiones. En todos los casos, el trasfondo es el mismo: una disputa por la conducción del peronismo bonaerense que, lejos de enfriarse por la crisis provincial, se profundiza.