La Conferencia Internacional para el Control de Drogas reunirá en Buenos Aires a delegaciones de más de 180 países, en un nuevo respaldo de EEUU a la gestión de Javier Milei.
Este evento representa uno de los foros mundiales más importantes en la lucha contra el narcotráfico y es liderado históricamente por la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA).
Terry Cole
Esta distinción constituye un hito para la gestión de Javier Milei, consolidando el alineamiento estratégico bilateral con la administración estadounidense de Donald Trump.
Desde la Casa Rosada celebraron con entusiasmo este acontecimiento político, calificándolo como un logro sobresaliente en la reconstrucción del prestigio nacional. Fuentes de la administración afirmaron con orgullo: “Forma parte de un voto de confianza que responde a lo que venimos haciendo y a la cooperación internacional conjunta”.
La elección de la Argentina como coanfitriona no es un hecho fortuito; según explicaron desde el Ministerio de Seguridad, “que la Argentina haya sido elegida por primera vez como coorganizadora de la IDEC constituye un reconocimiento al trabajo que el país viene realizando en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y refleja la confianza internacional en las capacidades argentinas para liderar iniciativas de cooperación en seguridad”.
El foro de alta seguridad se llevará a cabo la próxima semana, entre el 18 y el 20 de agosto, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Bajo un estricto operativo de seguridad, el evento contará con tres días de reuniones plenarias que posiblemente tengan como sede el Palacio Libertad.
Milei y Trump
Se aguarda una concurrencia masiva y de altísimo nivel, con la participación de delegaciones de más de 180 países y más de 700 participantes, incluyendo altas autoridades bajo estricta reserva de la administración de Donald Trump.
Este nivel de convocatoria sitúa al país a la par de anfitriones previos de la talla de Grecia y Colombia, que organizaron el foro bajo un severo hermetismo.
Respecto a la naturaleza de estas sesiones, fuentes autorizadas resumieron que “son jornadas de trabajo, de intercambio de información en la materia en la que la Argentina y Estados Unidos son coanfitriones”.
La actual ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, encabeza la coordinación general del foro en representación del Poder Ejecutivo y se encargará de extender las invitaciones a los restantes miembros del Gabinete.
Por su parte, el presidente Javier Milei, cuya sintonía con la administración republicana es absoluta en pos de consolidarse como el interlocutor clave de Trump en la región, no tiene confirmada aún su asistencia presencial debido a compromisos de su agenda internacional.
La gestación de esta histórica alianza conjunta comenzó bajo la conducción de la exministra Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad.
En noviembre de 2025, Bullrich mantuvo una reunión estratégica clave con una comitiva de elite de la DEA, integrada por Michael Cabral (jefe de la División Cono Sur), Thomas Miles (agregado del organismo en la Argentina) y el asesor Guillermo González, cita en la cual se selló el compromiso para que el país fuera el coorganizador de esta cuadragésima conferencia.
DEA
Este paso firme no solo permite al país potenciar la cooperación operativa y en materia de inteligencia, sino también robustecer de forma implacable el combate contra el crimen organizado transnacional y el financiamiento del terrorismo.
Esta fuerte articulación geopolítica se complementa con la adhesión de la Argentina, decidida por Javier Milei en marzo de este año, a la iniciativa del Escudo de las Américas propuesta por Trump.
Dicho programa persigue neutralizar el narcotráfico y el preocupante avance de China en el hemisferio mediante una férrea acción diplomática combinada con un acuerdo militar estratégico rubricado por el Pentágono.
Finalmente, los resultados concretos respaldan con creces el rumbo de firmeza adoptado. La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de la DEA reconoció formalmente los exitosos resultados del trabajo conjunto durante 2025, período en el cual las fuerzas de seguridad coordinadas con la Argentina confiscaron más de 1.260 kilos de cocaína, 12.900 pastillas de MDMA, 1.257 cartones de LSD y 250 gramos de anfetaminas, culminando con el arresto de 35 narcotraficantes.