El actual director de la OIEA compite contra la comunista Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan y Macky Sall.
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Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quedó en la lista final de cuatro candidatos a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas, junto a la expresidente comunista Michelle Bachelet, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall.
La definición del próximo sucesor de António Guterres comienza a tomar forma esta semana con las audiencias públicas ante los 193 Estados miembros.
Durante dos jornadas, martes y miércoles, cada postulante será sometido durante tres horas a preguntas tanto de representantes gubernamentales como de la sociedad civil, en una etapa preliminar del proceso.
Rafael Grossi.
Se trata de un mecanismo relativamente reciente dentro del organismo, implementado en 2016 con el objetivo de dotar de mayor transparencia a la elección. De hecho, es apenas la segunda vez en los más de 80 años de historia de la ONU que se realiza este tipo de exposición pública de los candidatos.
En este contexto, la presencia de Grossi en la instancia final posiciona a la Argentina en una competencia de alto nivel internacional, en medio de un escenario global atravesado por conflictos y desafíos estructurales para la organización.
La historia de Grossi
El diplomático argentino, de 65 años, construyó su proyección internacional a partir de su rol al frente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cargo que ocupa desde 2019.
Desde allí, ha estado involucrado en temas de alta sensibilidad geopolítica, como el programa nuclear de Irán y la situación de la central nuclear ucraniana de Zaporizhzhia, actualmente bajo control de fuerzas rusas.
Rafael Grossi.
En su carta de candidatura, Grossi planteó una visión centrada en el rol histórico del organismo: aboga por un “retorno (de la ONU) a sus bases fundacionales: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra”.
Al mismo tiempo, América Latina busca posicionarse para liderar el organismo. Desde la creación de la ONU en 1945, solo un latinoamericano ocupó el cargo: el peruano Javier Pérez de Cuéllar, entre 1982 y 1991.
La actual conducción de Guterres, iniciada en 2017, corresponde a Europa, lo que refuerza los argumentos regionales para un cambio de liderazgo.
Con este escenario, la inclusión de Grossi en la lista final lo ubica en el centro de una definición que marcará el rumbo de la ONU en los próximos años.