Su incorporación permitirá aumentar de manera significativa la movilidad táctica, la protección blindada y la capacidad de operar en diversos entornos, desde áreas urbanas hasta terrenos de difícil acceso.
Antes de la llegada de los vehículos, una comisión de conductores motoristas del Ejército viajó a Estados Unidos para recibir instrucción específica sobre su operación. Allí, el personal se capacitó en bases de instrucción del Ejército norteamericano, donde accedió a entrenamiento técnico y práctico, incluyendo mantenimiento, procedimientos de conducción y tácticas de empleo adaptadas a este tipo de plataformas. Todo ese conocimiento será ahora replicado en Argentina para la formación de nuevas dotaciones.












