Beatriz Noemí Vaccarezza, una jubilada de 90 años, fue asesinada a golpes por violentos delincuentes que ingresaron a su vivienda en El Palomar, partido bonaerense de Morón, con intenciones de robo. Su hija, de 63 años, la encontró sin vida en su cama, atada con un precinto.
Según fuentes policiales, el crimen tuvo lugar en una casa situada sobre la calle Mariano Escalada, cerca de la intersección con Espora.
Como cada mañana, la hija de la víctima fue a visitarla y al llegar notó que la puerta principal estaba abierta y que los barrotes de una ventana habían sido violentados. Al ingresar, descubrió a Beatriz en la cama, inmóvil y con un precinto sujetando su mano derecha. De inmediato, alertó al 911.










