Además de los registros duplicados, se detectó que el 34% de las inscripciones contenía campos incompletos o cargados con valores en cero, imposibilitando la adecuada identificación de los beneficiarios. También se reportaron errores graves en la geolocalización de los comedores y merenderos, lo que impide verificar su existencia y funcionamiento en terreno.
Uno de los datos más significativos que aporta la auditoría es que el 70% de los 54.613 espacios preinscriptos nunca fue verificado de forma presencial. Esto equivale a más de 38.000 establecimientos sin ningún tipo de inspección por parte del Estado, lo que pone en duda la legitimidad de muchos de ellos.













