El Gobierno de Javier Milei inició una nueva etapa de retiros voluntarios en organismos descentralizados con el objetivo de reducir el tamaño del Estado, eliminar gastos innecesarios y profundizar el ordenamiento de las cuentas públicas. La iniciativa es coordinada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger.
Más de 2.300 trabajadores ya adhirieron a los programas de desvinculación voluntaria puestos en marcha durante 2026. En la Casa Rosada aseguran que el proceso continuará expandiéndose en los próximos meses y no descartan incorporar nuevos organismos al esquema, en línea con el compromiso de campaña de avanzar hacia un Estado más pequeño, eficiente y sostenible para los argentinos.
Vialidad Nacional es uno caso de éxito utilizado por el Gobierno.
La denominada "motosierra", convertida en uno de los símbolos centrales de la gestión, tiene como objetivo reducir estructuras burocráticas, eliminar gastos considerados innecesarios y mejorar la eficiencia del sector público. Dentro de esa estrategia, los retiros voluntarios se consolidaron como una de las principales herramientas elegidas por el Gobierno para avanzar sin generar conflictos laborales de gran magnitud.
Entre los casos más significativos aparecen la Dirección Nacional de Vialidad y la ANSES. En el primer organismo se registraron cerca de 1.000 desvinculaciones, mientras que en el segundo la cifra alcanzó aproximadamente 1.170 trabajadores. Desde el oficialismo destacan ambos procesos como los más exitosos hasta el momento, ya que representan alrededor del 10% de la plantilla total de cada dependencia.
La política también fue aplicada en Radio y Televisión Argentina (RTA), la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la Casa de la Moneda y la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística. En todos los casos, el objetivo fue reducir costos operativos y avanzar hacia estructuras más pequeñas y eficientes.
Ahora el Gobierno prepara una nueva etapa que incluirá al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y estudia abrir programas similares en el PAMI, organismo que cuenta con una planta cercana a los 11.000 empleados. Además, otras dependencias permanecen bajo análisis para futuras reestructuraciones.
Javier Milei junto a Federico Sturzenegger.
El esquema planteado por el Gobierno permite generar ahorros permanentes para el Estado sin recurrir a despidos masivos. Los acuerdos contemplan compensaciones económicas y establecen que quienes adhieran no podrán volver a trabajar en el sector público durante cinco años. Según explican funcionarios nacionales, en muchos casos el ahorro fiscal generado permite recuperar el costo del acuerdo en menos de un año.
De acuerdo con el último informe del INDEC, la administración pública nacional y las empresas estatales contabilizaban en marzo de 2026 un total de 276.104 empleados, lo que representa una caída interanual del 6,3%. Entre retiros voluntarios y contratos no renovados, desde la llegada de Milei al poder ya fueron eliminados más de 65.000 puestos dentro de la estructura estatal.