Mientras la inseguridad se cobra vidas todos los días en la provincia de Buenos Aires, el gobernador ultra kirchnerista Axel Kicillof elige dedicar su tiempo y energía a asistir a marchas ideológicas en contra del Gobierno de Javier Milei en lugar de ocuparse de los problemas reales de los bonaerenses.
En un acto de completa desconexión con la realidad, el mandatario provincial participó de una movilización de extrema izquierda LGBT con el único objetivo de atacar políticamente al presidente Milei, a pesar de que el gobierno libertario no impulsó ni una sola medida que afecte los "derechos de la comunidad LGBT".
La provincia de Buenos Aires enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes. En zonas como La Matanza, Lomas de Zamora, Quilmes y Moreno, los asesinatos y robos son moneda corriente, dejando a los ciudadanos en un estado de indefensión total.











