El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a quedar en el centro de la polémica internacional tras posar en Nueva York con el presidente de Chile, Gabriel Boric, mostrando la bandera oficial de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, adoptada en 1997 y que incluye dentro de su alcance territorial la zona antártica que Argentina reclama como propia.
La imagen fue interpretada como una afrenta simbólica a los intereses nacionales y un gesto de condescendencia hacia las pretensiones chilenas en la disputa por la soberanía antártica. El episodio se produjo en el marco de su participación en la “contracumbre” de líderes latinoamericanos de izquierda, donde Kicillof coincidió con el dictador Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, Yamandú Orsi, Pedro Sánchez y el propio Boric.














