Es esencial defender "la soberanía expresada a través del voto" y "lograr una transición pacífica" que ponga fin al chavismo, que ha gobernado el país desde 1999.
No hay "restricción alguna" para su regreso a Venezuela y "en absoluto" no teme ser detenido si decide presentarse en Caracas, aseguraron el lunes representantes de la PUD, aunque no precisaron "ni el día ni la forma" en que regresará al país para asumir la presidencia.
Simultáneamente, el día anterior, el partido Primero Justicia manifestó que en las últimas semanas cruciales trabajará para fortalecer la unidad opositora ante la "ilegítima" dictadura, continuará con la "lucha por consolidar y defender el triunfo electoral (...) promoviendo una agenda democrática y transparente".
Además, aseguró que abogará por "el cambio político inmediato que abra las puertas a un sistema de libertades y derechos humanos" en Venezuela, junto a González Urrutia.
Maduro fue proclamado como ganador de manera fraudulenta en las elecciones presidenciales del 28 de julio por el Consejo Nacional Electoral (CNE) basándose en unos resultados que aún no se conocen de forma detallada.
Desde ese momento, el país enfrenta una crisis que, según la coalición opositora más grande, PUD, y varias organizaciones no gubernamentales, está marcada por una "persecución" contra dirigentes y activistas antichavistas, y por el mayor número de "presos políticos conocido en Venezuela, al menos en el siglo XXI", según denuncia la ONG Foro Penal.