La ciudad de La Calera comenzó esta semana una de las intervenciones más ambiciosas en su infraestructura vial mediante la mejora de una arteria neurálgica. El intendente Fernando Rambaldi impulsa este proyecto clave que busca resolver de manera definitiva los desafíos estructurales que presentaba este corredor. La puesta en valor de la Avenida Simón Bolívar representa un avance significativo para la conectividad interna y el desarrollo logístico de la zona.
Este hito de gestión se concreta a través de una eficiente administración de recursos y un convenio de colaboración con el Gobierno de la Provincia de Córdoba. La obra requiere un presupuesto estratégico de $1.180 millones, fondos que serán destinados íntegramente a optimizar la fluidez del tránsito particular y pesado. Con estas tareas, el municipio cumple con un compromiso asumido para elevar el estándar de vida de miles de familias que circulan por este sector.
La iniciativa se integra dentro del programa municipal «La Calera Cada Vez Mejor», el cual contempla la ejecución de más de 100 obras de infraestructura urbana. No se trata simplemente de una repavimentación, sino de un plan integral que incluye señalización moderna y un ordenamiento eficiente del flujo vehicular. Desde la municipalidad destacaron que esta intervención histórica cambiará para siempre la dinámica diaria y la fisonomía de la ciudad serrana.
Inversión millonaria para modernizar el tránsito local
«Estamos cumpliendo con el compromiso asumido ante los vecinos. Esta es una obra histórica que cambiará la dinámica diaria de miles de calerenses», resaltaron las autoridades locales. La cooperación articulada entre el municipio y el gobierno provincial permite ejecutar este presupuesto cercano a los $1.200 millones con gran celeridad. El impacto será inmediato en un punto crítico del mapa vial, garantizando mayor seguridad tanto para los conductores como para los peatones.
El plan de infraestructura del intendente Rambaldi se destaca por su enfoque en la modernización de los accesos principales y la recuperación del valor inmobiliario local. Al mejorar el tránsito pesado en las márgenes de la Simón Bolívar, se reduce el deterioro de las calles internas y se agiliza la actividad comercial. La administración actual prioriza la ejecución de obras que perduren en el tiempo, alejándose de soluciones temporales que solo representan gastos recurrentes.
Se recomienda a los automovilistas circular con suma precaución por la zona intervenida y respetar los desvíos temporales que las cuadrillas irán señalizando oportunamente. Este proceso de obras viales es el reflejo de una gestión que pone el foco en la eficiencia técnica y en el cumplimiento de las promesas electorales. La Calera avanza hacia una fisonomía urbana renovada, consolidando un modelo de crecimiento ordenado que beneficia a toda la comunidad local.