En su relato no solo expuso el miedo cotidiano que viven los comerciantes de la zona, sino también la sensación de abandono estatal que, según explicó, se agravó con el paso de los años. "¿Qué les podés decir a los padres de la chica?, no le podés dar ninguna explicación", lamentó al recordar a la víctima fatal.
El hecho ocurrió durante las últimas horas en la esquina de General Pinto y General Paunero, cuando delincuentes en dos autos, un Peugeot 208 blanco y un Fiat Siena del mismo color, robado momentos antes en Tapiales, huían tras asaltar la carnicería del comerciante.













