El rol de la Corte
A partir de este punto, la Corte tiene dos opciones. La primera es rechazar la apelación sin analizar el fondo del planteo, aplicando el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
En este escenario, la condena quedaría firme y aquellos acusados con penas de más de tres años y un día de prisión deberían ser detenidos. En el caso de Cristina Fernández de Kirchner, si no contara con fueros legislativos, su edad—72 años—le permitiría acceder a la prisión domiciliaria.
La segunda opción es que la Corte decida abrir el caso para su análisis, lo que implicaría un estudio más detallado del expediente y una resolución que podría tomar más tiempo.
En este caso, el tribunal tiene la potestad de confirmar lo actuado por las instancias anteriores, anular las sentencias, modificar las penas—ya sea reduciéndolas o aumentándolas—o incluso absolver a alguno de los acusados.
Con la confirmación de las condenas por parte de la Cámara de Casación, la causa Vialidad se encuentra en la instancia conocida como "doble conforme", es decir, cuenta con dos sentencias en el mismo sentido, lo que refuerza su solidez jurídica.
Este fue el mismo estadio procesal en el que se encontraba el caso del exvicepresidente Amado Boudou antes de que la Corte resolviera su situación.
Sin embargo, la Corte Suprema no tiene plazos establecidos para tratar el planteo. Puede resolver la causa de inmediato con los jueces que integren el tribunal en ese momento o bien tomarse un tiempo prolongado antes de emitir un fallo definitivo.
En caso de presentarse a elecciones y resultar electa, los fueros parlamentarios podrían otorgarle inmunidad frente a una eventual detención, agregando un nuevo factor de especulación política en torno a la resolución del caso.