En apenas tres meses, le ingresó un volumen extraordinario de fondos a través de al menos 12 sociedades.
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María Florencia Sartirana, novia del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, quedó en el centro de un escándalo financiero luego de que un banco decidiera cerrar sus cuentas tras detectar movimientos por más de $10.000 millones y denunciar las operaciones como sospechosas ante el Banco Central.
La situación se originó en el banco Coinag, una entidad con sede en Rosario, donde en apenas tres meses, agosto, octubre y noviembre del año pasado, ingresó un volumen extraordinario de fondos a través de al menos 12 sociedades. Según la investigación judicial en curso, estas firmas estarían vinculadas al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino.
Las transferencias superaron los $10.000 millones y presentan características que despertaron fuertes sospechas. De acuerdo a los datos relevados, varias de las empresas involucradas son pymes con domicilios en pequeños locales de Santiago del Estero y sin empleados registrados.
Toviggino y María Florencia Sartirana.
A esto se suman indicios adicionales, como filmaciones de personas ingresando a la entidad bancaria con bolsos para concretar depósitos en efectivo.
El dinero fue canalizado posteriormente en instrumentos financieros como plazos fijos, en operaciones que hoy son analizadas por la Fiscalía Federal de Santiago del Estero. La magnitud de las cifras y la dinámica de los movimientos encendieron las alarmas incluso dentro de la propia entidad bancaria.
Las empresas involucradas, entre ellas Lindor y Neurus, fueron creadas en mayo de 2025 y, apenas un mes después, comenzaron a recibir importantes sumas de dinero vinculadas al circuito del fútbol argentino. Sartirana figura como titular de las cuentas donde se concentraron esos fondos.
Frente a esta operatoria, el banco Coinag decidió actuar. En diciembre denunció las operaciones como sospechosas y procedió al cierre de todas las cuentas vinculadas. “Con relación a las empresas Lindor y Neurus en el Banco Coinag, solo operaron durante el año 2025. Fueron reportadas y se encuentran cerradas desde diciembre 2025”, informó la entidad.
Chiqui Tapia y Pablo Toviggino.
Asimismo, la institución aseguró haber cumplido con la normativa vigente: “La entidad tiene estrictos procesos de evaluación técnico y patrimonial alineada con los estándares del mercado bancario y en estricto cumplimiento con las normativas establecidos por el Banco Central de la República Argentina (BCRA)”.
El banco también explicó que realiza controles permanentes: “En virtud de las normativas vigentes y del análisis detallado de las operaciones de sus clientes, el Banco Coinag, como sujeto obligado, realiza un monitoreo de debida diligencia sobre los mismos”.
Tras el cierre de las cuentas, los fondos habrían sido transferidos a otra entidad. Según fuentes del Banco Central, “los depósitos que tenían en Coinag fueron transferidos a cuentas de dichas empresas en Banco Credicoop”.
El caso escaló aún más cuando el fiscal federal Pedro Simón solicitó la detención e inhibición de bienes de Claudio Tapia y de Toviggino por presunto lavado de dinero.