La aprobación del acuerdo permitirá cerrar los últimos litigios vinculados al default de 2001, levantar embargos sobre activos como el Banco Nación y Aerolíneas Argentinas y recuperar acciones de YPF.
En una jornada histórica que marca el fin de 25 años de aislamiento y descrédito financiero, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles una autorización crucial para ejecutar el plan de pago destinado a los últimos “fondos buitres”. La iniciativa, impulsada con firmeza por la administración de Javier Milei, obtuvo una contundente victoria política con 139 votos positivos frente a 97 negativos, logrando así los consensos necesarios para sanear las cuentas que el populismo dejó en ruinas.
Este triunfo legislativo no solo representa un avance en la agenda económica del Gobierno, sino que consolida una alianza patriótica en el recinto, contando con el respaldo estratégico del PRO, la UCR, Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca y gran parte de Provincias Unidas. En la vereda opuesta, quedaron expuestos una vez más Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, sectores que optaron por el rechazo en un intento de mantener a la Argentina encadenada al pasado de incumplimientos.
Cámara de Diputados de la Nación
La urgencia de la sesión respondía al plazo límite del 30 de junio, fecha fijada en el acuerdo de conciliación alcanzado en la Justicia norteamericana. Gracias a la pericia negociadora del equipo económico de Javier Milei, se logró una quita cercana al 30% sobre las sumas adeudadas, lo que permite saldar el remanente con un desembolso total de USD 171 millones.
El desglose de los pagos se divide de la siguiente manera: USD 67 millones para la firma “Bainbridge Ltd.”. y USD 104 millones para el grupo acreedor liderado por “Attestor Value Master Fund LP”.
Más allá de las cifras, la ratificación parlamentaria es un escudo para el patrimonio de todos los argentinos. Según lo aprobado, se dejarán sin efecto los embargos que pesaban sobre activos estratégicos como el Banco Nación y Aerolíneas Argentinas.
Asimismo, se recuperarán acciones de clase A, B y D de YPF, liberando a la petrolera de futuros conflictos legales y otorgándole la seguridad jurídica necesaria para su crecimiento.
Durante el debate, el diputado oficialista Bertie Benegas Lynch fue tajante al señalar que la Argentina tiene hoy la oportunidad de “cerrar esta herida de deshonra internacional después de 25 años”.
Destacó, además, que el acuerdo no solo incluye la quita mencionada, sino que “se nos exime de pagar honorarios legales” y garantiza que los acreedores no iniciarán “nuevas acciones legales” contra el Estado.
Por su parte, Silvana Giudici remarcó la importancia de recuperar el control sobre la petrolera estatal, explicando que: “Estas acciones que tienen estos buitres van a permitir que YPF termine estando libre de cualquier otro conflicto”.
A pesar de la contundencia de los beneficios, la sesión no estuvo exenta de los cuestionamientos de la oposición técnica y el kirchnerismo residual.
El presidente, Javier Milei.
El diputado Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, intentó equiparar este acto de responsabilidad financiera con el veto a la Ley de Financiamiento Universitario, argumentando que el proyecto “carece de la asignación presupuestaria que exige la Ley de Administración Financiera”. Sin embargo, desde el oficialismo se mantuvo la premisa de que honrar las deudas es la base indispensable para cualquier crecimiento futuro.
Al inicio del encuentro legislativo, se formalizó la asunción de Martín Matzkin como nuevo diputado nacional por la provincia de La Pampa, en reemplazo de Adrián Ravier. Matzkin, dirigente cercano a la ministra Patricia Bullrich, se suma al bloque de La Libertad Avanza para fortalecer el apoyo parlamentario al Presidente en un momento donde la cohesión interna es clave para avanzar con la transformación profunda del país.