La estatización de Aerolíneas Argentinas y Austral impulsada por el kirchnerismo en 2008 volvió a dejarles una factura millonaria a todos los argentinos. La Justicia de Estados Unidos confirmó que el Estado deberá pagar USD 390,9 millones, más intereses, al fondo Titan Consortium por la expropiación ordenada durante el gobierno de Cristina Kirchner.
La Cámara de Apelaciones del Distrito de Columbia rechazó el recurso presentado por la Argentina y ratificó la sentencia de primera instancia. De esta manera, el fondo demandante quedó habilitado para continuar con las acciones destinadas a cobrar la indemnización e intentar avanzar sobre activos soberanos argentinos en el exterior.
Cristina Kirchner junto a Sergio Massa, festejando la privatización.
El conflicto comenzó cuando el kirchnerismo decidió estatizar Aerolíneas Argentinas y Austral, que en ese momento se encontraban bajo el control del grupo español Marsans. Tras la expropiación, los antiguos accionistas recurrieron al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, el tribunal arbitral del Banco Mundial encargado de resolver controversias entre Estados e inversores extranjeros.
En 2017, el CIADI falló contra la Argentina y fijó una compensación cercana a los USD 320 millones, más intereses y costas. El Estado intentó anular la resolución, pero el planteo fue rechazado. Los derechos del litigio fueron transferidos posteriormente a Burford Capital y luego a Titan Consortium, que desde 2021 busca ejecutar el laudo en los tribunales estadounidenses.
En 2024, la Justicia norteamericana reconoció la validez de la condena y ordenó el pago de US$390,9 millones. La apelación presentada por la Argentina tampoco prosperó, por lo que el pasivo generado por una decisión del kirchnerismo volvió a quedar firme casi dos décadas después.
El fallo incrementa el riesgo de que Titan intente identificar bienes argentinos que puedan ser embargados. Sin embargo, la ejecución no será automática: una parte importante de los activos estatales en el exterior está protegida por normas de inmunidad soberana, por lo que el fondo deberá demostrar que los bienes elegidos pueden ser alcanzados.
Cristina Kirchner junto a Sergio Massa.
La condena contrasta con la transformación que atravesó Aerolíneas Argentinas durante la administración de Javier Milei. Después de años de depender de transferencias del Tesoro, la compañía cerró 2025 con un resultado operativo positivo de US$112,7 millones, casi el doble que en 2024, y completó por primera vez desde la estatización un ejercicio sin recibir fondos estatales para funcionar.
La mejora fue acompañada por una reducción de costos, el achicamiento de la estructura y una mayor eficiencia operativa. Mientras el Gobierno de Milei avanza con el saneamiento de la empresa, los argentinos deberán afrontar una nueva consecuencia económica de las expropiaciones impulsadas por el kirchnerismo.